martes, 4 de julio de 2017

NO ES ADMISIBLE VIVIR, NUESTRA PROPIA MUERTE...

Todavía estoy procesando los ecos que me sacudieron por dentro, en oportunidad de presentar mi última novela publicada el pasado 19/5/2017:"OCULTOS EN LAS SOMBRAS"(Chiado Editorial).

Las expresiones vertidas en ese encuentro sobre la obra y mi persona, pronunciadas por el Alcalde don Pedro Valdominos al iniciar el acto, por el académico de la Real Academia Española don José María Merino al presentar la novela, y por el sello editorial que me respalda, que desde la mesa donde me acompañaron expresaron conceptos inesperados para mí en sus contenidos, perturbando la sencilla humildad de mi ser, y llenándome de muy sentidas emociones.

Les brindo ellos, a todos los que me honraron con su presencia, a mi hijo que me sorprendió con la carta que se leyó al finalizar del acto y a la familia que me acompañó, mi profundo agradecimiento y la reciprocidad que me sale del alma, por tanto calor, tantos apoyos, para quien no hace otra cosa que luchar incesantemente como puede, por un despertar individual y colectivo, imprescindible para que no nos sigan ahuyentando las esperanzas...  

Personificado en algunos de los personajes (mezcla de realidades y pincelazos de ficción), a quienes les hice decir certezas que han acompañado mi transcurrir, comparto hoy algunos fragmentos del Prólogo, pensando en aquellos que están en la distancia que me honran acompañándome como seguidores unos, y los más con comentarios que todavía me aferran más a los propósitos irrenunciables que han guiado mi caminar y que he plasmado en mi producción escrita.

Uno de los tertulianos sostenía:

"Formo parte de un reducido grupo de amigos a quienes nos duele el mundo en este presente, más aún al comprobar de qué modo claudicamos, cómo sucumbimos y nos rendimos sin luchar ante las trampas que nos tienden quienes viven "ocultos en las sombras..."

He pasado la vida cerca de muchos miserables, pisándoles los talones y soplándoles en la nuca.

Y no hay que creer que solamente pueden ser calificados así quienes han robado, violado, asesinado o secuestrado.

Hay también otros ejemplares de la especie que cometen o han sido culpables de incalificables barbaridades, que se visten de blanco, pero tienen el alma negra...

Conocedores profundos de las fragilidades de nuestra naturaleza humana, saben muy bien cómo atraer a los desprevenidos hacia sus redes pobladas de engaños. Venden fácilmente la píldora de la evasión y de la falsa"felicidad", facilitando a los incautos el ingreso al abandono, a la placidez que encuentran en el silencio de las sombras, apartándolos del resplandor donde reina la prudencia y la razón.

Hagámosles frente y detengamos entonces las declinaciones que impiden al hombre, ser libre y sin esclavitudes.

Sacudámonos por dentro para descargar las metástasis que se nos han adherido y que nos van provocando el sangrado del doloroso "sidasocial" por el que se nos va la vida...

Propiciemos una transformación salvadora de nosotros mismos, comenzando por reconocer que muchos estamos enfermos, contagiados, debilitados, al punto de estar viviendo poco a poco nuestra propia muerte".


sábado, 1 de julio de 2017

EL ESCÁNDALO NO PUEDE SER "ORGULLO"...

Antes que nada, aclaro que cada quien tiene el derecho de vivir y adoptar los hábitos o comportamientos sexuales que sienta y desee, en aras de su libre albedrío.

Pero pienso que se legitiman totalmente cuando se expresan en la intimidad, sin tener necesidad de manifestarlos en forma escandalosa y exagerada, hiriendo la dignidad de la especie...

Porque se debe proteger y respetar la naturaleza individual, enalteciendo la intimidad, defenderla incluso sin exponerla al expolio de terceros y vivirla como debe ser, dignamente, con la grandeza de saber procesar las etapas difíciles y muy duras de la incomprensión, de las intolerancias, de la transición personal y singular de cada quien hasta definir su universo corporal y sexual, sin que los de afuera intervengan en ninguna de las etapas de sus vidas...

La preocupación que siento no es por mí, puesto que en el largo vivir aprendí a endurecer mi propia coraza para que no me entren ni las balas, y mucho menos todavía, los dardos conceptuales hirientes que intenten descalificar los míos, puesto que me he aferrado a forjarlos a fuego desde temprana edad... , y hasta me he preparado para esquivarlos, siempre respetando los límites y a mis semejantes.

Quienes en realidad me preocupan son quienes vienen detrás, porque las manifestaciones  de algunos de los que para mí expresan su "orgullo", no brindan testimonios ni modelos constructivos a seguir, sino el "cambalache" hiriente de una declinación de los valores, cuando las actitudes claudican ante el descalabro incomprensible de una confusión generalizada que deja a un lado lo esencial (el derecho de cada quien de vivir y adoptar los hábitos que desee para su vida y que en la intimidad pueden legítimamente conservar), al canjearlo por la grosería exterior de una desfachatez (en su imagen y sus gestos) innecesaria y perniciosa, que hiere sensibilidades, y nada bueno le brinda a quienes son las esperanzas de un mañana mejor, que les observa el rumbo confuso, frívolo, sin ningún modelo a imitar para conquistar un destino, arriesgando con sus excesos la libertad que pierden para liberarse de los barrotes de su propia y errática esclavitud..., porque llegar al escándalo como lo muestran algunos, no puede ser "orgullo"...

Para defender la naturaleza de su inclinación sexual, sean lesbianas, gay, o transexuales, no es necesario llegar a la exageración, del mismo modo que quienes no son tales, lo hacen viviendo la sencillez de lo que son sin el apremio de manifestarse en forma pública con posturas colectivas que su naturaleza no les demanda...

Sin embargo, y lo lamentamos,  los participantes del "orgullo" tienen espacios en los medios de comunicación, son noticia, mueven el consumo, le dan oxígeno al mercado, abren las rendijas donde se cuelan sus reclamos, más allá de que no brillen tanto sus antorchas, ante otra realidad que azorada contempla cómo se acrecientan los desvíos y se apartan de la sencillez que debería ser irrenunciable rectora cuando de defender los derechos se trate, sin tantos aspavientos exagerados y por ello, inconducentes..., cuando hasta conquistas legales y por tanto jurídicas han logrado por el reconocimiento de sus hábitos que no se les niega...

Entonces, a no exagerar, a no poner en riesgo el respeto por los límites, y a no confundir a los que no piensan ni viven como ellos, que también tienen sus derechos, y no los pueden aturdir con sus excesos y en algún caso, con posturas imprudentes y desaconsejables...








domingo, 25 de junio de 2017

UN RECLAMO DEL ALMA

Ayer, la televisión española difundió en su programa mañanero, desde un pueblo de España,  la misa dominical dedicada primordialmente a enfermos y personas que no pueden presenciarla, oficiada por el obispo de una  de sus Diócesis.

Y hoy, meditando aspectos vividos con serena reflexión, siento la necesidad de compartir por este medio algunos comentarios, no sin antes rescatar la primordial Verdad de haberme encontrado una vez más, con el Señor, imán que guía mis pasos hacia mi soñado destino...

¿Cómo hubiera encarado nuestro Señor Jesucristo en la hipótesis de ser ÉL, quien tuviera el privilegio de expresarse para una audiencia de tan vasto alcance?

Este presente del mundo sugiere y al mismo tiempo exige, que quienes tienen la dignidad de dirigirse a las ovejas de los rebaños que custodian, con el inmenso privilegio de tener un micrófono disponible y una difusión masiva de sus palabras, lo hagan aprovechando el imprescindible mensaje de esperanza, que va mucho más allá de "no tener miedo", que siendo una certeza para luchar por ella, precisa más vastedad conceptual, más sensibilidad por y para los que padecen el terrible martirio de la subestimación y los olvidos a los que son condenados, haciéndolo desde la sencillez, con el coraje de acercarse más a ellos, bajando al llano, haciendo el camino que ellos transitan, ofreciendo su disponibilidad para escuchar sus reclamos, gastando sandalias para ir en busca del dolor de los que más sufren, demostrando que los pueden interpelar, como me siendo yo interpelado, y hasta avergonzado por muchas de las endemias que oprimen a nuestros semejantes...

Y esa tarea emergente de la alta dignidad que poseen, de la ejemplariedad que deben demostrar, se tiene que ejecutar en ritmos cotidianos, golpeando las puertas de los enfermos y necesitados, sintiendo el dolor de los que sufren, erigiéndose en tribuna para quienes no tienen voz, sacudiendo la modorra de los que ya no luchan más, respaldando de manera integral a los sacerdotes que lo secundan, olvidándose de sí mismos, dejando a un lado el desvío de no escuchar a los demás por aferrarse a apariciones circunstanciales, notorias y puntuales, para expresar en ellas sus propios y conocidos planteos, sin sumarse a la tarea esencial de su apoyo concreto para la salvación de su pueblo, conduciéndolo  hacia el despertar en el amor esperanzador..., trincheras que suelen abandonarse cuando se confunden con el pedestal de la dignidad que en mi concepto, no se honra como es debido...

Lo reitero aquí, porque ya se lo he expresado  por escrito, en carta que nunca tuvo respuesta, y que no es el motivo que me inspira en este aporte, que quede claro.

A mí, ayer me transmitió algunos conceptos con los que estoy de acuerdo, pero no me dijo mucho más. Y estoy convencido de que nuestro Señor Jesucristo en su lugar, me hubiera sacudido el alma para intentar desde su sencillez sin oropeles, un despertar en el que pudiera dar renovadas respuestas a la crisis de fe que nos rodea y nos envuelve un día sí y otro también, con las caprichosas insensateces del hombre y las esclavitudes con las que nos van ahogando y manipulando para no dejarnos pensar...

Cada uno sabe cómo llevar adelante sus propósitos, pero no podemos permitirnos omitir la perspectiva de que nos están mirando quienes vienen detrás, y eso para mí es de vital importancia, porque lo que sembremos en este presente para ellos, serán los surcos para las cosechas de su mañana, para que se resistan a no acepten ser un producto más en la cultura del mercado y del descarte como se lo propone la globalización que nos llena de sombras...

Yo al menos, no me permito ser cómplice de semejante oscurantismo..., ni pasar en vano por la existencia.

jueves, 22 de junio de 2017

UN ENDEBLE PEDESTAL...

Jamás he pretendido un acto de figuración, que mi naturaleza rechaza.
Desde temprana edad lo supe todo sobre esa falsedad, sobre esa trampa de las apariencias en la que tantos semejantes caen, para sumar a sus vidas una esclavitud más...

Allá quienes sufren esa endemia que les va carcomiendo por dentro, y les reclama con insistente presión, la continuidad de una mentira para luego mentir todo aquello que no logran con legitimidad.

Se niegan el supremo encanto de vencerse, de dejar a un lado los frenos que les impiden levantar vuelo y soñar..., soñar para que en cada amanecer un nuevo desafío los convoque, sin simulaciones ni disfraces, puedan sacudir sus alas y no negarse la elevación donde están los resplandores que los pueden guiar a la conquista de un destino...

Y en las sombras, no encontrarán la libertad para levantar vuelo..., porque la figuración, vivir prisioneros de las apariencias los termina aplastando en su propia mediocridad...








viernes, 16 de junio de 2017

DÁNDOLE SENTIDO A MIS SUEÑOS...

En el largo vivir se aprende, si uno no se aferra caprichosamente a los obstáculos que entorpecen el despertar interior...

Ya lo ratificaba en la novela que comencé a escribir el 2/4/2009 y fue publicada en el año 2012: "UN OSCURO PERFIL..." (Chiado Editorial), donde registraba en sus renglones finales:

"Seguramente continuaré entonces hurgando en esta realidad para darle sentido a mis sueños, pues estamos de paso en esta vida, en la que apenas alcanzamos la dimensión de un intento...

Y lo haré del único modo que considero posible, paso a paso aproximándome.

Aprendí a descubrir desde muy joven, que las ideas no se venden, ni se encierran entre rejas, ni se ahuyentan con golpes, ni con latigazos en el lomo, ni tampoco con bombardeos, o gritos destemplados dictatoriales, como no es posible apagarlas con abrazos fingidos, ni con los fallidos propósitos de aspirantes a profetas que inventan falsos dioses de barro, explotando la ignorancia..."

Allí me propuse apartarme y refugiarme en la soledad "para respirar un aire nuevo, menos viciado, mientras tomo distancia de ruidos innecesarios para dialogar más profundamente con los silencios (que suelen estar poblados de murmullos), propiciando que la memoria se agigante y se abra paso en los renglones vacíos...", y de ese modo expresar el coraje de no tener miedo "al abordar desafíos que procuren configurar un nuevo milagro divino en el hombre nuevo, porque el hombre viejo nos tiene hartos de oscurecerlo con sus caprichos, usando a su antojo la libertad de su albedrío hecho libertinaje..."





viernes, 9 de junio de 2017

SILENCIOS REPLETOS DE MURMULLOS...

Llevo ya publicadas cuatro novelas en España. Como me han solicitado una revisión de las mismas, con el fin de extraer de ellas vocablos, expresiones del hablar rioplatense (o más precisamente uruguayismos), con el fin de ser incorporadas a un "corpus" que con ese fin coordina el académico de la Real Academia Española don Ignacio Bosque Muñoz, quien me honra con su amistad y el continuo apoyo a mis propósitos escritos, conocedor y testigo además de la pasión que vive en mí desde hace tantos años.

Aplicado al cumplimiento de ese nuevo llamado, me apliqué a la relectura de mi primer novela publicada en el año 2012 (Chiado Editorial): "UN OSCURO PERFIL", y no he podido evitar el deseo de compartir algunos fragmentos de ese título con los "seguidores" de este blog y los muchos más que me siguen sin registrarse como tales, pero que se comunican conmigo por otros medios desde diferentes países, algunos de ellos muy lejanos e impensables para mí, que también me honran deteniéndose en mis aportes...

Sentí la necesidad de detenerme y transcribir estos fragmentos:


"Mi sencilla pequeñez necesita ayuda, respaldo para elevarme, para que mi decir escrito con aristas rústicas pueda pulirse, deteniéndose ante el curso de un hilo de agua clara que corre en la hondonada, como inquieta culebra de plata...
Sugerente respaldo en alguna hierba, en las espinas que aparecen por el camino y aparentan ser amenazantes, en una piedra suelta por el sendero, en un pájaro que me sobrevuela siguiéndome extrañado por mis búsquedas, o qué sé yo...
En lo que sea podré encontrar en medio de esta soledad, una guía, una señal, algo que penetre en mi corazón, para poder hilar la sutil y envolvente tela protectora invisible, tejida con punto amor, que sea de algún modo útil, también a los que andan errantes, sin rumbo, confundidos derrochando la vida, y pueda alguien aferrarse a ella, y no torcerse, perdiéndose por los confines sin destino..."

Es un modo de expresar mi optimismo radiante, con mi esperanza en el hombre nuevo, bien rumbeado, que sabe el valor de los sacrificios para conquistar sus metas, al no doblegarse jamás..

Es un modo de vivir con la certeza de que la Causalidad nunca nos abandonará, porque estará aquí, allá o más allá..., subyacente en la hierba, en una espina, en las piedras que se patean sin pensar, en el vuelo del pájaro extrañado, o en los silencios repletos de murmullos...


domingo, 4 de junio de 2017

ENALTECIENDO MIS REBELDÍAS...

En general soy un ser que exteriorizo todo lo que considero esencial.

Me esmero sí, en conservar la condición de no trasladarle a los demás mis conflictos interiores o  mis estados de ánimo, como tampoco sorprender, como algunos seres tienen esa propensión  con brusquedades que nada le aportan al convivir... 

No acepto que hagan conmigo, lo que yo jamás haría con mis semejantes, y cuando me he enfrentado a situaciones que me han afectado, siempre respondí procurando que no me avasallen...

En mi batallar cotidiano he ido siempre de frente multiplicándome en mis intentos, sin amilanarme ante ningún repecho, ante ninguna dificultad, y desde temprana edad aprendí a conjugar el verbo "amar" en todos sus tiempos, pero los que más me convocan son "el presente y el futuro" porque en ellos está todo cuanto es posible intentar, y no en "el pasado" que ya no podré modificar, aunque pueda aprender del él...

No comulgo con los escondites cobardes, ni con el cálculo mezquino y sin alma de aquellos que viven evaluando intereses y conveniencias; me entrego por mis ideas porque sí, sin esperar nada a cambio, enalteciendo las rebeldías que me sacuden por dentro para que desde mis trincheras pueda seguir luchando sin desmayos, contra las injusticias y las calamidades que nada tienen que ver con vivir la plenitud...

Esa plenitud no nos viene dada de regalo, hay que conquistarla venciendo los desafíos que nos pone por delante la existencia.

En el largo vivir aprendí a rechazar los diferentes modos en que se expresa la soberbia y la prepotencia que nos subestima, porque en las aulas a la intemperie por las calles de la vida, se aprende a esquivar los engaños de las trampas, los golpes a traición, las estafas que le hacen a nuestros legítimos derechos para que no se nos ahuyenten las esperanzas...

Es la permanente porfía entre "el hombre viejo" y "el hombre nuevo" que debe forjarse como se moldea el hierro hirviente, golpe a golpe, para que tome forma y consistencia la coraza protectora, y llegue a ser tan dura como el diamante que no admite huella alguna de las insensateces del hombre viejo, como tampoco de las tentaciones propias o ajenas que se nos aproximan con las salvajedades de los seres repletos de maldad...

Tengo claro que no es tarea sencilla, pero la dignidad se alcanza con libertad, y a cada uno de nosotros desde el nido, le corresponde fortalecer sus alas para un vuelo alto que nos permita planear como lo hacen las águilas, y alcanzar alturas donde encontrar resplandores en horizontes nuevos...

Vivir no es un juego fácil, "como juega el gato maula con el mísero ratón", pero legitima el transpirar la vida, para seguir y seguir por los senderos del bien, esos que ni las malezas ni el tiempo podrán nunca borrar, y así alcanzar el destino sin tinieblas en la luminosidad que todo lo envuelve, donde ni las esperanzas nos serán ya necesarias...