martes, 17 de octubre de 2017

NUNCA AL PRECIO VIL DE LA NECESIDAD...

Comento por este medio al artículo "Reflexiones sobre dinero e izquierda", de su autor Esteban Valenti,  como también a comentarios que un amigo me hizo llegar por correo electrónico sobre ese tema:

"Amigo, tu contenido en ese correo, me sigue confirmando al ser que siempre conocí, con quien yo no renunciaría nunca a seguir caminando por los senderos de la vida, respetando sus ideas, más allá de que en algunas circunstancias, podamos mantener sesgos (no sustancias), no similares.

Comenzaré por decirte, Luis, que el artículo de Esteban Valenti, no me agrega nada nuevo, y tampoco me conforma (si al sustento del planteo se refiere), porque básicamente siempre me he posicionado en "el sentir profundo del uso" que cada quien haga con su dinero lo que desee, y "en la humanidad de sus propósitos", y no en el casillero político con el que se identifique...

Ahora siguiendo con tu correo, te comento que yo he conocido gente desde muy joven, que tenían mucho dinero ganado y acumulado, pero que tuvieron con mi padre la sensibilidad de ayudarlo (y no aplastarlo con su poder), facilitándole con sentido constructivo, crédito para su intento comercial complementario a su salario como peluquero de cuartel, sin manipularlo, sin aprovecharse de él, porque además, jamás mi padre canjearía venderse "al precio vil de la necesidad", testimonio-valor, que yo mamé desde niño...

¡Y cómo me sirvió a lo largo de la vida...!

Porque aprendí de él, y también de aquellos que lo ayudaron, que me han llevado a no generalizar.

Aprendí también a hacerme respetar, a valorar mi dignidad con coraje, a no tener miedo, como no lo tuve cuando recién nombrado subjefe en el Banco en el que ambos trabajamos, con cuatro años de antigüedad, un día me citaron a la Gerencia General y allí me esperaba A.P.L. (no vale ni la pena nombrarlo) uno de los poderosos directores del Banco,  para hacerme una oferta de trabajo con mucho más dinero que el que yo ganaba, con beneficios complementarios (vehículo y otras yerbas) para que yo me fuera a trabajar con él, con la condición de que fuera "exclusivamente para él".

Lo resumo: era uno más de los que estaban habituados a comprarlo todo (como tú lo dices, y con dinero por supuesto), y yo..., como te lo imaginarás, eso de "exclusivamente para él" retumbaba dentro de mí, porque yo querido amigo, siempre he estado determinado y convencido de que trabajo, "solamente para mí...".

Trabajé "en" el Banco, pero "para mí...", y por eso, tan sólo por eso, no le permití que me comprara...

No sé si alguna vez te he contado ese episodio, pero cuando me retiré de la Gerencia General, luego de "agradecerle" esa inoportunidad que me ofrecía, vi en sus ojos una mirada sorprendida, la de un hombre no acostumbrado a que alguien del llano al que orgullosamente pertenezco, le respondiera que NO a sus intentos...

Eso tuvo en mi opinión, secuelas, que ahora no vienen al caso, que luego me llevaron a renunciar al Banco, como una hoja más del pasado que se dan vuelta, para no leerlas nunca más...

Ahora estamos en otra cosa, sigamos con lo nuestro.

Las diferencias entre las personas, en mi opinión, nos las establece el dinero solamente, las manifiesta la personalidad de cada ser, la elevación que se haya forjado para su vida...

Ahora, es verdad como tú lo refieres, que nos pretenden manipular, que no pesamos mucho en el devenir político, que sólo con el voto no es suficiente, y nos debería llevar a comprometernos e involucrarnos más en aras del despertar individual y colectivo.

Hay depredadores rodeándonos, pero son víctimas de ellos, quienes se dejan depredar...

Te aseguro que yo a mi modo lo intento, jamás me he sentido desfallecer en mis propósitos, jamás me he permitido la complicidad de silenciarme con cobardía, y mucho más todavía, cuando percibo las trampas que nos montan, y las endemias y sus metástasis, que van minando a los colectivos sociales en distintas partes del mundo, inoculándonos sin anestesia, miserias, desesperanzas, en este mundo materialista, tan carente de espiritualidad...

Que hay injustas diferencias, por supuesto que las hay, como tú lo saben muy bien.

En ese sesgo de Esteban Valenti que tú citas, me aproximo un tanto más a él, justamente porque defiendo que el ser humano no puede dejarse manipular, no debe ser menospreciado por aquellos que hacen uso de la cultura del mercado y del descarte, como si el individuo sea un producto más en las góndolas cuyo vencimiento se aproxima...

Haces referencias muy valiosos de los tuyos y del pasado, en las solidarias actitudes que se ofrecían recíprocamente, en los hábitos que se han perdido, y yo agrego: en los valores que se han debilitado en el cotidiano vivir.

No estoy muy convencido de los "corruptos" que trabajan para que otros se beneficien. Hay muchos seres que lo hacen, porque no han logrado otras alternativas. Por eso insisto tanto en el techo que los realistas le ponen a la vida de tantos semejantes, y en la importancia esencial de no claudicar, y jamás nunca dejar de soñar...

Todo ha cambiado, Luis, ahora todo es vértigo, la inmediatez se impone cuando el amor se ausenta, y los miserables se aprovechan bien de todo ello...

No podemos renunciar a un transformación salvadora, que lleve al hombre a una resurrección cotidiana, y así no crezca el engaño, para que los inocentes pongan los muertos en las guerras, y para que un despertar se lleve por delante como si fuera un tsunami arrasador, el oscurantismo cultural con el gran apagón de los colectivos sociales que nos avergüenzan y que presenciamos en vivo y en directo sobre la faz de la tierra..." 


sábado, 14 de octubre de 2017

COMENZARÉ A CONTAR DE NUEVO...

Son tantas las ganas que tengo de seguir viviendo, que a mi edad, agrego ahora un desafío nuevo...

Un día del próximo mes he de cumplir años, pero para mí, y solamente para mí, comenzaré a contarlos de nuevo.

Será el primero de una nueva tanda de mi existencia, repleto de energías y esperanzas para gozar de un renovado conteo, de modo que la sombra de los años vividos no constituyan una carga que frene mi caminar irrenunciable hacia adelante...

Será un potente soplo interior que barrerá todo vestigio que pueda haber quedado escondido en algún rincón del alma, como si fuera un tsunami incontenible que barra todos los obstáculos que se interpongan a mi resurrección cotidiana...

En modo alguno exagero mi sentir, y por ello, no he de permitir que la juventud que hay dentro de mí se enferme de quietud, contagiándose de inercias, de renunciamientos, de anquilosis mentales que son las que enferman el cuerpo, arrojándole sombras para que decline ante los resplandores que le exige la vida...

Así festejaré en adelante, al contar de nuevo los años del porvenir...


lunes, 9 de octubre de 2017

CONFLICTOS INSULTANTES...

Conflictos insultantes amenazan con peligrosos estallidos, y ponen en riesgo la paz y la estabilidad de varias naciones.
Por extensión afectan al mundo todo, y mi naturaleza me lleva a no poder permanecer al margen mirando para otro lado...

Debo involucrarme con mi cuota parte de corresponsabilidad en cuanto esté a mi alcance, fundamentalmente por nuestros hijos y nietos, sea propiciando un despertar individual o colectivo  al denunciar situaciones que a mi juicio son alarmantes, que han llegado al límite, y por ello precisan que frontalmente se les haga frente, para que no sigan causando tantos daños a la humanidad...

Además de los problemas que cada país o región tienen pendientes, existen conflictos que atañen a toda la humanidad:

a) Las dictaduras que condenan a sus pueblos privándolos de su libertad y por ende, negándoles la dignidad que les corresponde por derecho natural, imponiéndoles la sinrazón de su fuerza, sus políticas de represión, el miedo que los amordaza, y las miserias por las cuales se generan los movimientos migratorios que buscan con diáspora desesperada, esperanzas que en sus tierras se les niega, y que muchas veces pagan el intento con su propia vida...

b) El régimen dictatorial y dinástico de Corea del Norte, y sus sueños de poder nuclear y atómico, desafiando a naciones más poderosas, y poniendo en riesgo la paz mundial,  la vida de su gente y de los inocentes que pueden ser barridos de la faz de la tierra en  una contienda armada a nivel global...

c) La vergüenza del hambre y las miserias de tantos pueblos, mientras el armamentismo, que es también una dictadura ciega de poder y riqueza, les niega un miserable dos por ciento de sus inversiones anuales que serían suficientes para combatir el hambre del mundo, pero que es utilizado para sus artefactos de muerte y para provocar guerras y así movilizar sus salvajes stocks, con sus mercaderes siempre dispuestos...

d) Catalunya con sus "iluminados" conductores que quieren hacernos creer que su chantaje es un grito de libertad y soberanía mal concebida, que le pasa por arriba a la Constitución y a las Leyes Autonómicas, dando legitimidad a un referéndum viciado de nulidad, ignorando lo que le ha costado al pueblo español la concordia y la unidad que al fin fue posible, gracias a la grandeza que la concibió y la hizo posible. La Democracia tiene que hacerles pagar de modo ejemplarizante, inhabilitándolos para ejercer cargo público alguno, y además, abriéndoles causa para que un juez  o un tribunal considere y juzgue tanta osadía, tanto desvío insultante..., que además, puede llegar a afectar la estabilidad social y económica de toda España...

e) El sistema financiero con su usura despojante, que atenta contra la inversión productiva, que incide negativamente sobre el desarrollo y la creación de empleo, que aprovecha las letras chicas de los contratos que nadie lee y todos firman, que les ponen por delante sus asesores jurídicos, sobre el que hace mucho tiempo adjetivé, "como sistema perverso, pero de la más perversa, perversidad..."

f) El poder de las mafias del narcotráfico; quienes trafican salvajemente con la pornografía y la prostitución; quienes atentan y lucran con vidas y órganos; quienes consideran al ser humano como un producto más del mercado y del descarte; los mercaderes de la muerte, siniestros lacayos al fin que hasta le venden armamentos a los terroristas; los poderosos que traban el nacimientos de nuevas alternativas energéticas que no dañan el medio ambiente, para seguir envenenando el aire, la tierra y los mares, por la excesiva ambición de seguir lucrando cada vez más, con los yacimientos petrolíferos del subsuelo marítimo o terrestre en los que reinan y sitúan sus inversiones de alta tecnología extractiva y su distribución por el mundo...

g) El genocidio del terrorismo, como tantos más,  provocado por mentes enfermas, envilecidas de fundamentalismos enajenantes, cuyos estallidos provocan la falsa gloria que creen conquistar, al precio tremendo de las vidas inocentes que eliminan sin piedad...

Podríamos seguir, pero..., ¿para qué?, si con esos nefastos testimonios, tenemos bastante, citando ese muestrario apenas, de los salvajismos que enlutan al mundo...












viernes, 6 de octubre de 2017

"EN UN RINCÓN DEL ALMA..."

El pasado 27 de julio, escribí en mi ensayo: "Microrrelatos del alma" (en curso todavía), un artículo que titulé: "En un rincón del alma", que ahora comparto, transcribiéndolo textualmente:

"Un lejano día veintisiete de julio ha tenido siempre gran relevancia para mí, porque murió mi madre cuando yo tenía, apenas, veinte meses...

No he permitido que haya quedado perdido, ni archivado en los estantes del olvido ese ayer de mis días, todo lo contrario, puesto que he vivido recordándola, y a medida que fueron pasando los años, idealizándola..

Siempre la mantengo custodiada, "en un rincón del alma", donde me duelen los "te quiero", que nunca llegué a expresarle...

"Donde tengo la pena", inmensa, que me dejó su adiós, sin Dios...

Sumida en su enfermedad entonces incurable, y con su insoportable dolor, su espíritu cristiano llegó a expresar, confundida, antes de su último suspiro, "ya no hay Dios para mí..."

Por eso, "en un rincón del alma", "me falta tu presencia que el tiempo me robó..."

"En un rincón del alma", he de guardarla siempre, "hasta el día en que me vaya yo..."

 

miércoles, 4 de octubre de 2017

"PONGO MI VIDA EN JUEGO..."

Me ha escrito un amigo desde Uruguay, sobre un artículo del periodista Ismael Blanco, en el cual el 2/10/2017 expuso contenidos que comento (http://www.uypress.net/auc.aspx?80434154):

Resalta luego de leerlo, que "cada día que pasa soy más incrédulo de que tengamos la capacidad humana para salvarnos", y agrega que cada uno de nosotros lo percibirá seguramente desde su óptica, pero lo valioso es que nos induce a reflexionar y discernir-me dice Luis, - y yo le agregaría: además, nos lleva a dialogar, a encontrarnos una vez más, a conectarnos, a no permitir distancias que nos separen...

El artículo me merece los siguientes comentarios:

Yo siempre he sido un soñador en mis noches sin sueño, pero poblada de sueños..., y ese testimonio está también en mis libros y más reiterado en mi propia vida... Es más, títulos y temas de algunos de mis libros, me fueron "dictados" por la Causalidad en sueños, los que al despertar, fueron la naciente de algún ensayo y más de una novela.

Para mí "guijos" son los jirones de mi propia vida, esos segmentos de uno mismo "que nunca está en los libros", dice el autor del artículo, pero yo sí que los he expuesto en los míos, porque es desde el dolor, desde el sacrificio, desde el compromiso, desde el involucramiento, que la observancia de la realidad me ha llevado a escribir sin detenerme una vez que comencé, cumpliendo con esa dura y exigente tarea con la carga de la realidad, que he mezclado con pincelazos de ficción. según la inspiración que me viene dada para que yo le agregue algo..., seguramente lo menos valioso, y no lo digo porque se explaye la falsa modestia, sino porque así lo he sentido siempre, con la coherencia de mi vivir...

En mis ensayos (que son muchos y sin publicar todavía, dado que solamente he compartido pantallazos de ellos en este blog), he respetado el impulso de orientarme como el autor cuyo artículo comento, hacia lo que él llama pequeñas historias, esas que van de una a una, y que extraigo del cotidiano vivir...

Comparto con él, reconocer mis propios defectos, mis limitaciones, puesto que he llegado a ser y hacer lo que he podido, desde mi propia sencilla pequeñez, mi humildad, donde lo he puesto todo viviendo y escribiendo con pasión sin reservarme nada, y dando todo el universo de mi ser, porque sí, como se da el amor y la amistad, sin canjes, sin esperar nada a cambio.

También como él, refiero a las historias de mi vida, en la que he sido un personaje más de mis novelas (las publicadas y las que están esperando su turno), que nunca se arrodilló ante ningún falso altar, todo lo contrario, dejé siempre a un lado, tomando distancia, de los pedestales que se levantan los poderosos, sin ningún miedo, expresándoles a las claras que a mí no me pueden comprar, que ellos no tienen el dinero suficiente que mal compre lo que no estoy dispuesto a vender, dado que mi libertad y mi dignidad están por encima de todos y no se canjean "al vil precio de la necesidad...", ni de la excesiva ambición.

Pero no estoy de acuerdo en esa parte en la que Ismael Blanco afirma (en una generalización que por ser tal, para mí no es válida, porque además juzga definiéndola como "insincera para empezar, cuando no de farsante y de hipócrita para seguir"), porque yo aseguro ante el Santo libro que se prefiera, que nunca he flaqueado aunque me hayan golpeado en lo que más me duele, que nunca he sentido la sensación de hallarme derrotado y claudicante, que jamás pedí que me tiraran la toalla mientras he peleado en el ring de la vida aunque la lona estuviera ensangrentada con mi sangre. Es más, he vivido circunstancias límites en las que ha estado en juego mi propia vida, y aseguro que las enfrenté sin miedo..., aceptando que quizás no he sido prudente ante ellas, pero lo afirmo porque así fue...

Además afirmo y testifico bajo promesa de Verdad, que en ninguna mañana, en ningún amanecer me han faltado fuerzas para enfrentarme con la vida, con un nuevo desafío, justamente, porque hago de ello y de esa actitud, un supremo lema de mi vida, que me propone esa certeza enquistada en mis entrañas, y no me ha permitido andar "holgado de ética, moral y buenas costumbres", como para andar juzgando a mis semejantes, salvo cuando se trata de levantar la mano pidiendo cancha, o estar en mis trincheras al referirme a las miserias de los miserables..., que por supuesto existen, que están metidos por todos lados, aunque estén disfrazados, individualmente o integrando las mafias:
a)del despojo de la usura despiadada, asfixiando siempre a los que menos tienen;
b)a los traficantes de drogas, de vidas y órganos;
c)a los mercaderes de la muerte que andan vendiendo armas y artefactos de muerte en los conflictos en los que quienes son inocentes ponen sus vidas;
d)los genocidas que en el presente, y nuevas formas nos muestran que no sólo han quedado en la historia;
e)los malos conductores políticos que se anteponen a sus pueblos, a la constitución y a las leyes, como a los corruptos que  lucran y se burlan desde sus parcelas de poder;
f)a los dictadores que le niegan a sus pueblos su legítima libertad, propician las hambrunas que originan las diásporas desesperadas por buscar una esperanza que en sus patrias se les niega, y aquellos que tienen el insultante propósito de mantener dinastías nefastas para la humanidad...

Yo sé que Ismael Blanco está bien intencionado en su artículo y que incluye conceptos que yo comparto, y habla por haber experimentado el dolor, pero como rozó una generalización, sentí la necesidad de aclarar algunos conceptos, no para confrontar con él que no es mi propósito, sino para compartir que yo me aferro a las esperanzas con mi optimismo radiante y cada día que pasa, me oriento más hacia la idea de que la capacidad humana pueda al fin salvarnos.

Me cuesta mucho doblegarme ante la desesperanza, pensando que el amor al fin, no dejará que su resplandor se apague, para que reinen sobre la faz de la tierra, las tinieblas del mal...

Y cuanto antecede, lo he expuesto aceptando lo que él afirma de que estamos "rodeados de perversidades, de jodidos cinismos y embusteros", que nos hacen trampas, que juran sus hipocresías y utilizan a Dios como más les conviene, como lo ha referido una frase tanguera: "un grupí  trampeó a Jesús...", "como la humillante presencia de aquellos que enarbolan banderas que son trapos descoloridos, raídos, y manoseados, porque quienes las enarbolan tienen ínfulas y soberbias de aurúspice o comendador" (yo agrego, tomándolo de la RAE: "arúspice, sacerdote que en la antigua Roma examinaba las entrañas de las víctimas, para hacer presagios".

Son sí los mediocres y malos de siempre, que ahora también se expresan con el fundamentalismo del terror.. Nada bueno. Son los "enterradores de sueños y porvenires".
Son los traidores de siempre, los que se venden por miserables treinta dineros.

Yo respeto las ideas políticas de Ismael y la de todos, pero no por ello legitimo los hechos que niegan los legítimos derechos de los demás, y que por lo general llevan adelante sus propósitos de cualquier modo como si fueran los dueños de la verdad, vulnerando las Constituciones y las leyes, creando divisiones y tensiones en sus pueblos...

Yo también me siento convocado por las planicies, no me atraen las cúspides amuralladas que están en el zenit de las pirámides, donde se refugia el "poder", el "tener", "repletos de oropeles y vanidades", y mucho más todavía encienden mis rebeldías y mis rechazos, cuando nadan en un mar de sobrevaloración y de humillantes desprecios y olvidos..., "que además le ponen trabas a los proyectos que aún están en mora..."

Yo también me quedo con quienes se queda Ismael Blanco, con los más humildes, que son los que más me convocan, me quedo con los pueblan los llanos, me quedo con los que han vivido sumergidos en el barro de las miserias, me quedo con los que nunca renuncian a luchar por la libertad que le da paso a la dignidad, y me quedo también, "a la espera del libro pendiente, deseando conocer las historias anónimas, de ese libro que se está por escribir", respetando siempre el supremo valor que representa la Verdad, cuando lo hacen desde el coraje, sin arrugarse nunca, hablando claro, definiendo a las cosas y personas por su verdadero nombre con todo lo que representan, también, desde la corresponsabilidad que jamás eludo, comprometido e involucrado, porque no quiero ni puedo vivir de otro modo, dado que mi conciencia no me lo perdonaría...

¡Joder..., que nos ha hecho pensar, Ismael!

viernes, 29 de septiembre de 2017

ANTE LOS DUROS REPECHOS, JAMÁS CLAUDICAR

Después de un largo caminar por las calles de la vida, y camino de cumplir mis primeros sesenta y cinco años, la Causalidad resolvió que yo diera un golpe de timón a mi vida, para que un treinta de setiembre del año 2001 yo recibiera mi primera comunión, hace hoy dieciséis años...

Un largo y ajetreado caminar en el que había vivido bloqueado, desoyendo llamados, encerrado entre las rejas de mi terquedad por mi exclusiva responsabilidad, más allá de que se me haya inculcado desde niño la negación de mi espiritualidad sin fe, hasta que llegué a comprender razones que me lo explicaban todo, y porque además, sentí que había vivido en total sintonía con los preceptos cristianos que yo negaba, y ahora son parte esencial e inseparable de mi vivir...

Estoy convencido que no todo es mérito mío, lo más importante de lo que se me ha permitido ser y hacer durante mi existencia, me lo han dado, y lo vivo reiterando para explicar que no es falsa retórica afirmarlo, sino, dignificar la sencilla humildad que está enquistada en mi naturaleza...

Yo aprendí mucho desde el dolor primero que marcó mi vida, desde los testimonios y el sacrificio de quienes me precedieron, también de mis propios errores y de todos aquellos que saben más que yo, y de ese modo fui forjando mi ser, absorbiendo como si fuera una esponja valores y certezas con los cuales he conducido mi caminar, transpirando la travesía del exigente desierto...

Y hoy, no me frena la edad ni los pergaminos del tiempo...

Todo lo contrario, con el motor encendido y moderando con temperatura adecuada, estoy repleto de ganas en cada amanecer dispuesto a responder a los llamados que me convoquen y a enfrentar los desafíos que las circunstancias me pongan por delante,  sin reserva alguna, por haber aprendido la lección magistral del amor, que me enseñó a no excluirme indiferente ante ninguna contienda, ni a permitir que se me anquilose la mente ni mi cuerpo, para que debidamente entrenados, se enfrenten a los duros repechos sin jamás claudicar...

No sé y no quiero vivir de otro modo, me lo reprocharía mi conciencia, porque significaría falsear mi naturaleza, la que me dieron y la pude forjarme, para pedalear sin desmayos...

Las sombras cada vez más largas al languidecer la luz de los días, no perturbarán el examen que a todos nos harán cuando nos alcance el atardecer de la vida..., momento que llegará, y que no temo ni vivo pendiente de él, de tantas ansiedades que tengo de vivir y tantas metas pendientes que debo conquistar...

martes, 26 de septiembre de 2017

ANTE UNA MÁS QUE EVIDENTE INMORALIDAD...

Una cosa es la asistencia alimenticia que se recibe de Cáritas, en la que el voluntariado interviene ofreciendo sus servicios para ayudar a personas o familias carenciadas, y otra muy distinta, es que los necesitados se aprovechen al tener el sustento vital seguro, para no intentar una búsqueda constante de nuevas alternativas de trabajo, o rechacen ofrecimientos en ese sentido, que les posibilitaría tener ingresos que los aparten de esa situación mendicante...

No se debe generalizar, sería muy injusto hacerlo, porque hay excepciones como en todo, de genta que al pasar por ese difícil trance de no tener medios para alimentar a su familia (condición primera que deben demostrar documentadamente ante el o la asistente social, entre otras informaciones y requisitos adicionales), recurren a esa ayuda.

Con esa legitimidad, y luego de pasar por ese filtro de control previo, se admite su ingreso al sistema de Cáritas, cuyo reconocimiento se complementa con entrevista previa y posterior asistencia, que no queda solamente en la entrega de alimentos, sino con un seguimiento integral de las personas asistidas como de los demás componentes de la familia, la escolaridad de sus hijos, una bolsa de trabajo alerta ante ofertas de mano de obra que puedan presentarse, etc. 

El voluntariado que integro tiene muy claro, que la entrega de alimentos debería ser algo circunstancial y no permanente, provisorio hasta que los necesitados recobren su andar, recuperen su autoestima, y puedan superar los momentos difíciles, con el objetivo  de reinsertarse en un mercado laboral que les aporte dignidad a sus vidas...

Las diferentes fuentes de abastecimientos (Banco de Alimentos, Ayuntamientos, Fega, eventos y ayudas recibidas de los integrantes de cada comunidad), y el voluntariado que interviene en la distribución de los alimentos, no deberían ser "utilizados" ante los casos que excepcionalmente puedan presentarse por parte de quienes recurren a esa asistencia, con:

a)informaciones no ajustadas a la verdad de la situación que se declara

b)con actitudes de mala fe cuando los alimentos recibidos tienen otro destino que el de cubrir sus necesidades alimenticias

c)cuando se omite irresponsablemente la búsqueda de trabajo, ya que se tiene asegurado el sustento primario que reciben de Cáritas

d)cuando se ocultan otras ayudas recibidas, o trabajos no declarados que les proporcionan ingresos

e)cuando se aplican recursos financieros para otros fines que no son precisamente para lograr el sustento alimenticio y esencial solicitado

f)en definitiva, cuando se carece de la buena fe imprescindible, con una mentalidad que explica claramente que no deberían estar amparados por la asistencia solicitada, e ignorando que al fin son ellos los perjudicados, y que no engañan a nadie cuando la Verdad se abre paso como suele ocurrir cuando las circunstancias los ponen en evidencia, generando comentarios que provienen de integrantes de la comunidad que son testigos de sus desvíos, y todavía, cuando no se silencian y difunden comentarios negativos sobre situaciones y personas que gratuitamente se han puesto a su servicio...

Son excepciones, pero injustas para quienes tienen la sensibilidad  de ofrecer su tiempo y sus sanos y humanitarios propósitos, ante una realidad no deseada que además propicia que el sistema integral de Cáritas (y por ende de los voluntarios), reciba en algún caso la imputación de ser responsable por comentarios negativos que nos han llegado de: "para qué van a buscar trabajo si ya lo tienen todo resuelto...", o "ustedes no ven lo que nosotros vemos, cuando a diario andan por ahí tomando cerveza y fumando a la vista de todo el mundo..."

Los integrantes del voluntariado no somos "fiscales", no estamos aplicados a la tarea de "perseguir", sino a la de "servir" gratuitamente, pero eso no significa que caigamos en la tontería, en la ingenuidad de ignorar situaciones que puedan verificarse, y que tenemos la obligación de plantear, si las comprobamos, para que se produzca una reconsideración imprescindible ante una más que evidente inmoralidad...