viernes, 6 de octubre de 2017

"EN UN RINCÓN DEL ALMA..."

El pasado 27 de julio, escribí en mi ensayo: "Microrrelatos del alma" (en curso todavía), un artículo que titulé: "En un rincón del alma", que ahora comparto, transcribiéndolo textualmente:

"Un lejano día veintisiete de julio ha tenido siempre gran relevancia para mí, porque murió mi madre cuando yo tenía, apenas, veinte meses...

No he permitido que haya quedado perdido, ni archivado en los estantes del olvido ese ayer de mis días, todo lo contrario, puesto que he vivido recordándola, y a medida que fueron pasando los años, idealizándola..

Siempre la mantengo custodiada, "en un rincón del alma", donde me duelen los "te quiero", que nunca llegué a expresarle...

"Donde tengo la pena", inmensa, que me dejó su adiós, sin Dios...

Sumida en su enfermedad entonces incurable, y con su insoportable dolor, su espíritu cristiano llegó a expresar, confundida, antes de su último suspiro, "ya no hay Dios para mí..."

Por eso, "en un rincón del alma", "me falta tu presencia que el tiempo me robó..."

"En un rincón del alma", he de guardarla siempre, "hasta el día en que me vaya yo..."

 

miércoles, 4 de octubre de 2017

"PONGO MI VIDA EN JUEGO..."

Me ha escrito un amigo desde Uruguay, sobre un artículo del periodista Ismael Blanco, en el cual el 2/10/2017 expuso contenidos que comento (http://www.uypress.net/auc.aspx?80434154):

Resalta luego de leerlo, que "cada día que pasa soy más incrédulo de que tengamos la capacidad humana para salvarnos", y agrega que cada uno de nosotros lo percibirá seguramente desde su óptica, pero lo valioso es que nos induce a reflexionar y discernir-me dice Luis, - y yo le agregaría: además, nos lleva a dialogar, a encontrarnos una vez más, a conectarnos, a no permitir distancias que nos separen...

El artículo me merece los siguientes comentarios:

Yo siempre he sido un soñador en mis noches sin sueño, pero poblada de sueños..., y ese testimonio está también en mis libros y más reiterado en mi propia vida... Es más, títulos y temas de algunos de mis libros, me fueron "dictados" por la Causalidad en sueños, los que al despertar, fueron la naciente de algún ensayo y más de una novela.

Para mí "guijos" son los jirones de mi propia vida, esos segmentos de uno mismo "que nunca está en los libros", dice el autor del artículo, pero yo sí que los he expuesto en los míos, porque es desde el dolor, desde el sacrificio, desde el compromiso, desde el involucramiento, que la observancia de la realidad me ha llevado a escribir sin detenerme una vez que comencé, cumpliendo con esa dura y exigente tarea con la carga de la realidad, que he mezclado con pincelazos de ficción. según la inspiración que me viene dada para que yo le agregue algo..., seguramente lo menos valioso, y no lo digo porque se explaye la falsa modestia, sino porque así lo he sentido siempre, con la coherencia de mi vivir...

En mis ensayos (que son muchos y sin publicar todavía, dado que solamente he compartido pantallazos de ellos en este blog), he respetado el impulso de orientarme como el autor cuyo artículo comento, hacia lo que él llama pequeñas historias, esas que van de una a una, y que extraigo del cotidiano vivir...

Comparto con él, reconocer mis propios defectos, mis limitaciones, puesto que he llegado a ser y hacer lo que he podido, desde mi propia sencilla pequeñez, mi humildad, donde lo he puesto todo viviendo y escribiendo con pasión sin reservarme nada, y dando todo el universo de mi ser, porque sí, como se da el amor y la amistad, sin canjes, sin esperar nada a cambio.

También como él, refiero a las historias de mi vida, en la que he sido un personaje más de mis novelas (las publicadas y las que están esperando su turno), que nunca se arrodilló ante ningún falso altar, todo lo contrario, dejé siempre a un lado, tomando distancia, de los pedestales que se levantan los poderosos, sin ningún miedo, expresándoles a las claras que a mí no me pueden comprar, que ellos no tienen el dinero suficiente que mal compre lo que no estoy dispuesto a vender, dado que mi libertad y mi dignidad están por encima de todos y no se canjean "al vil precio de la necesidad...", ni de la excesiva ambición.

Pero no estoy de acuerdo en esa parte en la que Ismael Blanco afirma (en una generalización que por ser tal, para mí no es válida, porque además juzga definiéndola como "insincera para empezar, cuando no de farsante y de hipócrita para seguir"), porque yo aseguro ante el Santo libro que se prefiera, que nunca he flaqueado aunque me hayan golpeado en lo que más me duele, que nunca he sentido la sensación de hallarme derrotado y claudicante, que jamás pedí que me tiraran la toalla mientras he peleado en el ring de la vida aunque la lona estuviera ensangrentada con mi sangre. Es más, he vivido circunstancias límites en las que ha estado en juego mi propia vida, y aseguro que las enfrenté sin miedo..., aceptando que quizás no he sido prudente ante ellas, pero lo afirmo porque así fue...

Además afirmo y testifico bajo promesa de Verdad, que en ninguna mañana, en ningún amanecer me han faltado fuerzas para enfrentarme con la vida, con un nuevo desafío, justamente, porque hago de ello y de esa actitud, un supremo lema de mi vida, que me propone esa certeza enquistada en mis entrañas, y no me ha permitido andar "holgado de ética, moral y buenas costumbres", como para andar juzgando a mis semejantes, salvo cuando se trata de levantar la mano pidiendo cancha, o estar en mis trincheras al referirme a las miserias de los miserables..., que por supuesto existen, que están metidos por todos lados, aunque estén disfrazados, individualmente o integrando las mafias:
a)del despojo de la usura despiadada, asfixiando siempre a los que menos tienen;
b)a los traficantes de drogas, de vidas y órganos;
c)a los mercaderes de la muerte que andan vendiendo armas y artefactos de muerte en los conflictos en los que quienes son inocentes ponen sus vidas;
d)los genocidas que en el presente, y nuevas formas nos muestran que no sólo han quedado en la historia;
e)los malos conductores políticos que se anteponen a sus pueblos, a la constitución y a las leyes, como a los corruptos que  lucran y se burlan desde sus parcelas de poder;
f)a los dictadores que le niegan a sus pueblos su legítima libertad, propician las hambrunas que originan las diásporas desesperadas por buscar una esperanza que en sus patrias se les niega, y aquellos que tienen el insultante propósito de mantener dinastías nefastas para la humanidad...

Yo sé que Ismael Blanco está bien intencionado en su artículo y que incluye conceptos que yo comparto, y habla por haber experimentado el dolor, pero como rozó una generalización, sentí la necesidad de aclarar algunos conceptos, no para confrontar con él que no es mi propósito, sino para compartir que yo me aferro a las esperanzas con mi optimismo radiante y cada día que pasa, me oriento más hacia la idea de que la capacidad humana pueda al fin salvarnos.

Me cuesta mucho doblegarme ante la desesperanza, pensando que el amor al fin, no dejará que su resplandor se apague, para que reinen sobre la faz de la tierra, las tinieblas del mal...

Y cuanto antecede, lo he expuesto aceptando lo que él afirma de que estamos "rodeados de perversidades, de jodidos cinismos y embusteros", que nos hacen trampas, que juran sus hipocresías y utilizan a Dios como más les conviene, como lo ha referido una frase tanguera: "un grupí  trampeó a Jesús...", "como la humillante presencia de aquellos que enarbolan banderas que son trapos descoloridos, raídos, y manoseados, porque quienes las enarbolan tienen ínfulas y soberbias de aurúspice o comendador" (yo agrego, tomándolo de la RAE: "arúspice, sacerdote que en la antigua Roma examinaba las entrañas de las víctimas, para hacer presagios".

Son sí los mediocres y malos de siempre, que ahora también se expresan con el fundamentalismo del terror.. Nada bueno. Son los "enterradores de sueños y porvenires".
Son los traidores de siempre, los que se venden por miserables treinta dineros.

Yo respeto las ideas políticas de Ismael y la de todos, pero no por ello legitimo los hechos que niegan los legítimos derechos de los demás, y que por lo general llevan adelante sus propósitos de cualquier modo como si fueran los dueños de la verdad, vulnerando las Constituciones y las leyes, creando divisiones y tensiones en sus pueblos...

Yo también me siento convocado por las planicies, no me atraen las cúspides amuralladas que están en el zenit de las pirámides, donde se refugia el "poder", el "tener", "repletos de oropeles y vanidades", y mucho más todavía encienden mis rebeldías y mis rechazos, cuando nadan en un mar de sobrevaloración y de humillantes desprecios y olvidos..., "que además le ponen trabas a los proyectos que aún están en mora..."

Yo también me quedo con quienes se queda Ismael Blanco, con los más humildes, que son los que más me convocan, me quedo con los pueblan los llanos, me quedo con los que han vivido sumergidos en el barro de las miserias, me quedo con los que nunca renuncian a luchar por la libertad que le da paso a la dignidad, y me quedo también, "a la espera del libro pendiente, deseando conocer las historias anónimas, de ese libro que se está por escribir", respetando siempre el supremo valor que representa la Verdad, cuando lo hacen desde el coraje, sin arrugarse nunca, hablando claro, definiendo a las cosas y personas por su verdadero nombre con todo lo que representan, también, desde la corresponsabilidad que jamás eludo, comprometido e involucrado, porque no quiero ni puedo vivir de otro modo, dado que mi conciencia no me lo perdonaría...

¡Joder..., que nos ha hecho pensar, Ismael!

viernes, 29 de septiembre de 2017

ANTE LOS DUROS REPECHOS, JAMÁS CLAUDICAR

Después de un largo caminar por las calles de la vida, y camino de cumplir mis primeros sesenta y cinco años, la Causalidad resolvió que yo diera un golpe de timón a mi vida, para que un treinta de setiembre del año 2001 yo recibiera mi primera comunión, hace hoy dieciséis años...

Un largo y ajetreado caminar en el que había vivido bloqueado, desoyendo llamados, encerrado entre las rejas de mi terquedad por mi exclusiva responsabilidad, más allá de que se me haya inculcado desde niño la negación de mi espiritualidad sin fe, hasta que llegué a comprender razones que me lo explicaban todo, y porque además, sentí que había vivido en total sintonía con los preceptos cristianos que yo negaba, y ahora son parte esencial e inseparable de mi vivir...

Estoy convencido que no todo es mérito mío, lo más importante de lo que se me ha permitido ser y hacer durante mi existencia, me lo han dado, y lo vivo reiterando para explicar que no es falsa retórica afirmarlo, sino, dignificar la sencilla humildad que está enquistada en mi naturaleza...

Yo aprendí mucho desde el dolor primero que marcó mi vida, desde los testimonios y el sacrificio de quienes me precedieron, también de mis propios errores y de todos aquellos que saben más que yo, y de ese modo fui forjando mi ser, absorbiendo como si fuera una esponja valores y certezas con los cuales he conducido mi caminar, transpirando la travesía del exigente desierto...

Y hoy, no me frena la edad ni los pergaminos del tiempo...

Todo lo contrario, con el motor encendido y moderando con temperatura adecuada, estoy repleto de ganas en cada amanecer dispuesto a responder a los llamados que me convoquen y a enfrentar los desafíos que las circunstancias me pongan por delante,  sin reserva alguna, por haber aprendido la lección magistral del amor, que me enseñó a no excluirme indiferente ante ninguna contienda, ni a permitir que se me anquilose la mente ni mi cuerpo, para que debidamente entrenados, se enfrenten a los duros repechos sin jamás claudicar...

No sé y no quiero vivir de otro modo, me lo reprocharía mi conciencia, porque significaría falsear mi naturaleza, la que me dieron y la pude forjarme, para pedalear sin desmayos...

Las sombras cada vez más largas al languidecer la luz de los días, no perturbarán el examen que a todos nos harán cuando nos alcance el atardecer de la vida..., momento que llegará, y que no temo ni vivo pendiente de él, de tantas ansiedades que tengo de vivir y tantas metas pendientes que debo conquistar...

martes, 26 de septiembre de 2017

ANTE UNA MÁS QUE EVIDENTE INMORALIDAD...

Una cosa es la asistencia alimenticia que se recibe de Cáritas, en la que el voluntariado interviene ofreciendo sus servicios para ayudar a personas o familias carenciadas, y otra muy distinta, es que los necesitados se aprovechen al tener el sustento vital seguro, para no intentar una búsqueda constante de nuevas alternativas de trabajo, o rechacen ofrecimientos en ese sentido, que les posibilitaría tener ingresos que los aparten de esa situación mendicante...

No se debe generalizar, sería muy injusto hacerlo, porque hay excepciones como en todo, de genta que al pasar por ese difícil trance de no tener medios para alimentar a su familia (condición primera que deben demostrar documentadamente ante el o la asistente social, entre otras informaciones y requisitos adicionales), recurren a esa ayuda.

Con esa legitimidad, y luego de pasar por ese filtro de control previo, se admite su ingreso al sistema de Cáritas, cuyo reconocimiento se complementa con entrevista previa y posterior asistencia, que no queda solamente en la entrega de alimentos, sino con un seguimiento integral de las personas asistidas como de los demás componentes de la familia, la escolaridad de sus hijos, una bolsa de trabajo alerta ante ofertas de mano de obra que puedan presentarse, etc. 

El voluntariado que integro tiene muy claro, que la entrega de alimentos debería ser algo circunstancial y no permanente, provisorio hasta que los necesitados recobren su andar, recuperen su autoestima, y puedan superar los momentos difíciles, con el objetivo  de reinsertarse en un mercado laboral que les aporte dignidad a sus vidas...

Las diferentes fuentes de abastecimientos (Banco de Alimentos, Ayuntamientos, Fega, eventos y ayudas recibidas de los integrantes de cada comunidad), y el voluntariado que interviene en la distribución de los alimentos, no deberían ser "utilizados" ante los casos que excepcionalmente puedan presentarse por parte de quienes recurren a esa asistencia, con:

a)informaciones no ajustadas a la verdad de la situación que se declara

b)con actitudes de mala fe cuando los alimentos recibidos tienen otro destino que el de cubrir sus necesidades alimenticias

c)cuando se omite irresponsablemente la búsqueda de trabajo, ya que se tiene asegurado el sustento primario que reciben de Cáritas

d)cuando se ocultan otras ayudas recibidas, o trabajos no declarados que les proporcionan ingresos

e)cuando se aplican recursos financieros para otros fines que no son precisamente para lograr el sustento alimenticio y esencial solicitado

f)en definitiva, cuando se carece de la buena fe imprescindible, con una mentalidad que explica claramente que no deberían estar amparados por la asistencia solicitada, e ignorando que al fin son ellos los perjudicados, y que no engañan a nadie cuando la Verdad se abre paso como suele ocurrir cuando las circunstancias los ponen en evidencia, generando comentarios que provienen de integrantes de la comunidad que son testigos de sus desvíos, y todavía, cuando no se silencian y difunden comentarios negativos sobre situaciones y personas que gratuitamente se han puesto a su servicio...

Son excepciones, pero injustas para quienes tienen la sensibilidad  de ofrecer su tiempo y sus sanos y humanitarios propósitos, ante una realidad no deseada que además propicia que el sistema integral de Cáritas (y por ende de los voluntarios), reciba en algún caso la imputación de ser responsable por comentarios negativos que nos han llegado de: "para qué van a buscar trabajo si ya lo tienen todo resuelto...", o "ustedes no ven lo que nosotros vemos, cuando a diario andan por ahí tomando cerveza y fumando a la vista de todo el mundo..."

Los integrantes del voluntariado no somos "fiscales", no estamos aplicados a la tarea de "perseguir", sino a la de "servir" gratuitamente, pero eso no significa que caigamos en la tontería, en la ingenuidad de ignorar situaciones que puedan verificarse, y que tenemos la obligación de plantear, si las comprobamos, para que se produzca una reconsideración imprescindible ante una más que evidente inmoralidad...

sábado, 23 de septiembre de 2017

EL CORAJE IRRENUNCIABLE DE AVANZAR...

No es admisible permanecer al margen de lo que ocurra en la comarca y en el mundo, sin reaccionar, sin proponernos las acciones que estén a nuestro alcance para abrir brechas de transformación para que quienes vienen detrás, tengan escenas más propicias para su realización...

Si con la maravilla  gratuita de la vida, se nos ha dado además un potencial, tenemos que asumir nuestra corresponsabilidad para propiciar la imprescindible elevación individual y colectiva, que nos lleve al compromiso y al involucramiento, para no quedarnos en la postura mediocre de la indiferencia, que al fin es una cobardía...

Todo es posible si lo intentamos, si enriquecemos nuestro obrar cotidiano, cada uno según sus posibilidades, partiendo de la base conceptual de que lo esencial es empezar a recorrer un camino, dejando a un lado las quejas que nada resuelven, tomando distancia de la retórica cómoda que solamente exige sin dar nada..., sin esperar que todo nos lo den sin conquistar un mañana mejor, transpirando la existencia...

Hacer posible un proyecto de vida, sentir en el fondo del alma la exigencia de la libertad que nos permita la dignidad, no son metas gratuitas, hay que conquistarlas desde nuestra sencillez porque a nadie se les exige actos heróicos, pero encararlo todo con el coraje irrenunciable de avanzar "paso a paso aproximándonos", hacia el destino que nos propongamos, sin caer en la tentación de ser prisioneros de nosotros mismos, y mucho menos de quienes nos manipulen la existencia, y nos priven de la salvación...

Sería imperdonable que nuestros hijos y nietos, y todos aquellos con quienes compartimos el convivir cotidiano, llegaran a culparnos por haber pasado en vano por la vida, por nuestra mezquina prescindencia..., al haber claudicado ante los sometimientos del "yo", olvidando al "nosotros"..., en actitud condenable y sin amor...

viernes, 15 de septiembre de 2017

ESPIRITUALIDAD HERIDA POR DARDOS ENVENENADOS...

Si uno conserva la actitud de cumplir con rigor la observancia de la realidad, nos podemos enfrentar con las más oscuras actitudes del hombre..., y ante ellas jamás nos podemos doblegar.

No hay escena  que se salve de la eventualidad de tener en su entorno (dicho esto en general y respetando siempre las excepciones que por fortuna están ahí para evitar el descalabro total), a personajes manipuladores, que consuman el montaje apropiado para afianzar sus poderes, sus propósitos más mezquinos, valiéndose del esquema piramidal en los que están enquistados. De ese modo, hacen valer sus influencias al darle suprema dureza a la coraza que los protege impidiendo que la Verdad se abra paso, promoviendo  que  la injusticia ignore a la Justicia, creando mecanismos que no permitan recursos jurídicos y que la Libertad quede acorralada y amordazada. Usurpan el supremo mandato y la última palabra, siempre envuelta con insultante indiferencia, sin importar los latigazos que puedan dar hacia abajo, a los del llano, a los que no tienen culpa alguna, al último eslabón de la cadena, a los más débiles cuya impotencia se agiganta, incluso hasta dejarlos sin ningún sentido para seguir viviendo... 

Si no expresara lo que antecede mi conciencia no me dejaría tranquilo, y me llevaría a sentirme un cobarde cómplice que ahoga las rebeldías que han nacido al percibir circunstancias diversas de la realidad: de este mundo que entre todos hemos hecho, tan mal encarado, tan repleto de odios, rencores, revanchismos siniestros, intereses usureros, con la espiritualidad herida por los dardos envenenados del materialismo, el fundamentalismo y el oscurantismo cultural, en el que el hombre es un producto más del mercado del desinterés, del descarte y el olvido...


jueves, 7 de septiembre de 2017

AL FIN SON LOS MÁS NECESITADOS, LOS QUE SIEMPRE PAGAN...

En un presente del mundo tan convulso, tan necesitado de la serenidad que permita procesar salidas que contemplen prioritariamente el destino de millones de personas que lo único que han conocido son las miserias a las que los han condenado, no es admisible levantar cortinas de humo con otros asuntos que deriven la atención hacia lo que es primordialmente esencial...

A mí me avergüenzan los testimonios migratorios por los cuales la diáspora de la desesperación, ha llevado a tanta gente a huir de sus martirios, buscando lo que en sus tierras se les niega..., y que los integrantes del terrorismo han aprovechado para infiltrarse aquí, allá, y más allá...

Me avergüenza el hambre que hay en diferentes partes del mundo..., con la indiferencia de quienes deberían evitar esa barbarie...

Me rebelan las dictaduras trepadas a las riquezas del subsuelo terrestre o marítimo, que le niegan a sus pueblos la dignidad que como derecho natural, les corresponde..., ocultando por mezquinos intereses, las fuentes alternativas de energía...

Me enervan todavía más, las dictaduras dinásticas que ofenden la armonía entre las naciones exhibiendo poderíos armamentistas, y ponen en riesgo a la población mundial..., con atrevidos desafíos a la comunidad internacional, que disimulan como disuasorios...

Acrecientan mis rechazos las mafias que en el mundo se mueven, traficando con armamentos, órganos, vidas, pornografía, prostitución, drogas, guerras, reconstrucción de las ruinas que dejan las contiendas armadas, corrupción..., que en tantos casos tienen en las malas conducciones políticas, la cobarde complicidad que necesitan, de la que se aprovechan a su vez los integrantes del sistema financiero para reafirmar la usura que llevan adelante, siempre, con los asesores que respaldan y se enriquecen con sus servicios, que al fin pagan los más necesitados, que también son quienes ponen los muertos en los conflictos...