sábado, 12 de diciembre de 2015

LA CREDIBILIDAD QUE SE AHUYENTÓ...

A todos nos regalan la vida y la libertad de hacer y deshacer.
 
Con esa libertad es que abrimos el portal para elegir las sendas que recorreremos y los roles que asumiremos o no según lo entienda cada quien.
 
Se trata entonces del momento de "volver a nacer" que no siempre tiene el valor de "renacer" sino que por los que nos ha mostrado el largo vivir, es en tantos casos renunciar verdaderamente a la maravilla de la vida y todo cuanto de ella se espera, para amoldarse a la declinación, a los zarpazos de las mentiras detrás de las que muchos se escudan para tratar de justificar lo indemostrable, al haber optado vivir en medio de las sombras que es como empezar a morir para lo cual no hacen más que cavar sus propios sepulcros...
 
Seguidilla de engaños por influencias mal utilizadas o mentes confundidas que viven subestimando y haciendo daño a los que somos más... 
 
Pero no les dura toda su existencia ese libertinaje, ese arrojar de injusticias sobre los demás aprovechando las rendijas del ordenamiento jurídico que nos rige o la falta de voluntad política para sacarlos del medio al que tanto dañan.
 
En algún momento, aunque pasen los años y les parezca que la impunidad los va a arropar toda la vida, la Verdad pone al descubierto sus lacras, las hipocresías que se adueñaron de ellos, la debilidad de los conductores que no aplican debidamente las leyes que corresponden permitiéndoles a esos "falsos personajes" que se trepen a las cúspides llenas de dineros mal habidos y se sientan inexpugnables y desde allí  comprar conciencias que siempre están al servicio de los poderosos, pero  que son de mentira en definitiva, como queda en evidencia cuando se les descubre.
 
Es lamentable la forma en que han herido a sus semejantes, a la economía real de los más, utilizando las trampas que el secretismo financiero les pone a su disposición hacia donde se mire por el mundo.
 
Y lo más incomprensible todavía, es comprobar cómo pasa el tiempo y no pasa nada, si serán grandes las influencias que tienen estos "personajes", cuando por el contrario si es un ser cualquiera que se equivoca, sí pasa, porque rápidamente se accionan las circunstancias y queda en evidencia, procesado y escrachado en la primera plana...
 
Ya hemos visto muchas veces esa película, aquí y en otras latitudes, y entonces es comprensible cómo crece la incredulidad en el sistema político que nos debe proteger de esas alimañas enquistadas en los colectivos sociales donde están al fin los postergados de siempre... 
 
Si la corrupción se cuela en sus almas y no se adoptan ante sus evidencias medidas ejemplares, no será posible que retorne la credibilidad que se ahuyentó...
 
¿Cómo es posible que ocurra eso y que le estafen las esperanzas a tanta gente que con estupor contempla esos descalabros? 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
  

jueves, 10 de diciembre de 2015

HACIÉNDOLE FRENTE A LOS ARPONES...

Mi vida no tiene nada de particular que implique ni el mínimo atisbo de mérito alguno, que no sea otro que andar en lo cotidiano atendiendo los diversos quehaceres que me convocan.
 
Y hacerlo con pasión, eso sí, en todos mis intentos.
 
Nunca supe, ni pude ni quise, quedar a medio camino, ni jugar a dos puntas, ni sorprender a nadie de mi entorno o fuera de él, con actitudes que un día sí y otro también, desconcierten a nadie, como lamentablemente yo tuve que soportar durante la mayor parte de mi vida...
 
Nunca fui esclavo de cómo amanecían mis entrañas (o como suele decirse el estado de mi hígado), ni tampoco de los secretismos que pudieran estar agazapados en algún rincón del ser, y sé muy bien de lo que hablo, para que quienes normal o circunstancialmente acompañan mi vivir, se sorprendan con mis más que molestos cambios de humor...
 
En eso creo ser sanamente predecible, no lo intento en el devenir de mis actos en todo aquello que surge de mis ideas, de mis peleas, de mis rebeldías, de las ganas que siempre tengo de darme, en reciprocidad a cuanto he recibido por cierto...
 
Y estoy agradecido porque se me ha permitido llegar a la edad que tengo (un poco viejo por fuera pero jamás por dentro) cargado de contenidos, repleto de intentos, viviendo en cada presente de mi vida proyectado más que nada hacia el mañana, dispuesto a darle forma hoy a todo cuanto no he alcanzado hasta ayer, en las diferentes escenas en las que me muevo en el cotidiano vivir...
 
Esa incesante determinación que vive conmigo, es el fuelle de mi forja siempre encendida, siempre teñida de esperanzas porque he ido aprendiendo a esquivar las zancadillas, a hacerle frente a los arpones que a traición nos pueden herir, descubriendo cuáles son y dónde están los motivos que le dan verdadero sentido a mi existencia y así poder multiplicarme para no caer en la esclavitud del conformismo que no va conmigo, que no comulga con mi naturaleza y que a mi edad pueda trampearle la vida a  mis semejantes..
 
¿Por qué todo esto? Porque se me aproximó otra vez en sueños, la claudicación de quienes han dejado de soñar, de luchar, y estar esperando turno para que los venga a buscar la parca de los rezagados para conducirlos al destino definitivo que en algún momento a todos nos alcanzará.
 
Se me aproximó el vehículo de la declinación, pero no se animó ni siquiera a rozarme al saber que conmigo no tendrá suerte, que lo expulsaré de mí, que no le permitiré ningún hueco en mi ser, que jamás seré predecible en ese sentido y por el contrario, despertaré cuando suena el clarín de cada aurora, para movilizarme prestamente como lo hacía en aquellos años de mi juventud en los que aprendí grabándomelos a fuego, que no hay que permitirse potencias adormecidas, justamente, para no empezar a morir...
 
Y eso no tiene ningún mérito, es la recíproca respuesta, la sencilla y normal actitud de responder a todo cuanto se nos ha dado...
 
 
 


martes, 8 de diciembre de 2015

EL SECRETO ENCANTO DE RESPONDER, SIEMPRE.

Aunque no lo exprese en forma explícita, aunque mis permanentes intentos al parecer las dejen a un lado, más allá de que yo no me detenga nunca..., siempre, siempre viviré con mis ansiedades orientadas hacia el amparo de la Providencia, justamente, porque jamás, jamás nunca he de dejar de rendirle tributos a la determinación de no cruzarme de brazos esperando que todo me lo den..., y yo pueda caer en la amarga desdicha de no transpirar mi existencia.
 
Como sea, con quien sea, donde sea, en las circunstancias más diversas, seguiré ofreciendo mi ser poniendo ladrillo sobre ladrillo en la construcción de la Verdad buscando nuevos horizontes, pero nunca para levantar muros de exclusión, de incomprensión, de indiferencia ante las injusticias, ante las adversas realidades que se viven en la comarca y en el mundo, lavándome las manos en cobarde apartamiento o en  escondites cómplices donde se refugian los que son esclavos de su mezquindad. 

La lucha por la dignidad que nos lleva a la libertad, en mi concepto no tiene fin. Es una contienda que dura tanto como nuestra existencia.

Estoy convencido de que se nos ponen por delante duras pruebas, obstáculos que parecen insalvables, cornisas que suelen no avisarnos de los hondos abismos que nos trampean, pero tenemos que sacar fuerzas de nuestras flaquezas como sea para salvarnos, para volver a la vida, para abrirle sendas nuevas a las esperanzas, porque esa facultad tenemos cuando se nos regala la vida, y en tantos casos la dejamos adormecer..., dándole rienda suelta a las quejas y al abandono...
Está bien encomendarse al Señor, pero lo que no está nada bien es dejar de luchar ni abandonar el sano propósito de hacer huella al caminar por los duros repechos que se nos pongan por delante, puesto que es el modo más justo y agradecido ante la maravilla de la vida que se nos ha dado gratuitamente.

El premio será el secreto encanto de responder, siempre, para alcanzar la conquista de nuestra propia y forjada elevación..., porque si no lo hacemos, con un simple golpe nos voltearán fuera del ring...



lunes, 7 de diciembre de 2015

YO VIVO ASÍ, PIDIENDO CANCHA...

Yo sé que la contienda es larga, sé que los repechos son empinados, pero también sé que desde el fondo de mis entrañas, hay una voz que me repite siempre: "ni lo dudes, no hay fatigas posibles que te puedan detener..."
 
Claro, si desde pequeño he vivido así por más que me hayan curtido a patadas primero con la de trapo y después..., en el campito de mi barrio y más después..., en la cancha grande o en el ring donde se pelea la vida qué más da...
 
Siempre ha sido así, porque la naturaleza que me han dado y lo que yo le agregué forjándome como pude, me llevaron en todos los escenarios, a vivir así, pidiendo cancha..., para darme más y más...
 
Con mi permanente inconformidad a cuestas, cargando en mi lomo las pesadas cargas de mis compromisos que no han conseguido doblarme..., ni han logrado que me aferre a algún bastón para seguir haciendo huellas con mi andar, y tantas veces, metiéndome en las selvas sabiéndolas cargadas de espinas y de trampas, con el machete de mis ideas en ristre para derribar los zarzales de la mentira, de la maldad, de la traición, de los olvidos indiferentes que abren heridas y machacan la esperanza de mis semejantes.
 
Yo vivo así, pidiendo cancha para que se expresen mis rebeldías, mis broncas y al mismo tiempo, intento multiplicarme para seguir cantándole un canto al amor que no me exige machete alguno, ni broncas, ni enojosas rebeldías porque justamente..., me basta sentir la melodiosa partitura y urgir así mi necesidad de más cancha para darme sin dudas ni fatigas al amor que hay en mi vida...
 


viernes, 4 de diciembre de 2015

NI SOMBRAS DEJAN A SU PASO...

Cuando se mira la vida y los "personajes" en ella encontrados, y esa reflexión se hace con la serenidad con la que el tiempo te va situando, es sencillo percibir aquello que antes tanto alteró la paz de la convivencia...
 
Lo he sostenido muchas veces, no se trata de reabrir heridas ni mostrar aquellas que no se ven a simple vista, que están en el alma y que por lo general son las que más duelen.
 
Pero es verdad que te marcan, te ponen en guardia, enervan las rebeldías...
 
Cuando Mezquindad, Envidia y Soberbia resuelven un mismo caminar tomadas de la mano,  se puede comprobar la poquedad, la mediocridad que representan pues ni sombras dejan a su paso,   afortunadamente, para que no nos aproximemos a ellas ni a sus endiablados propósitos.
 
Al final de cuentas debemos agradecerles porque terminan despertando falsas inocencias y estimulan la necesidad de estar alertas cambiando de senderos ante presencias peligrosas o mirando hacia atrás, porque "se rieron de tu abrazo y ahí nomás te hundieron con rencor todo el arpón..."
 
A traición lo intentan, por supuesto, pero no les podemos dar el gusto, y hay que recordárselo a la memoria para que no se diluyan con los olvidos..., aprendizaje que tienen que tener muy en cuenta quienes vienen detrás, justamente, para no sufrir ni permitir que esas endemias se aproximen a sus almas, no valen la pena, puesto que ni sombras dejan a su paso, porque es imposible hacerle trampas a la Verdad, dado que su resplandor lo pone todo..., todo en evidencia.
 
 
 
 
 


jueves, 3 de diciembre de 2015

UN PEÓN MÁS EN EL AJEDREZ DE LA VIDA...

Vivo momentos muy singulares en los que golpean en mi puerta o me paran en la calle personas que desean referirse a mis libros, notoriedad que se refleja en la pequeña comarca, en un pueblo, y en general pasa desapercibida en poblaciones más numerosas.

No obstante esos comentarios me llegan al alma...
 
Debo vencer la resistencia que vive conmigo cuando hablo de mí, porque me incomoda, porque no es el centro de mis desvelos que mi "yo" me distraiga, cuando en realidad mis antenas están orientadas hacia el más vasto "nosotros" y además, porque mi timón no se tuerce así nomás dado que solamente responde orientándose hacia horizontes más sensatos, allí donde aparecen los resplandores que más iluminan a quienes fatalmente están sumidos en las sombras...
 
Formo parte del equipo en que todos aportan atacando o defendiendo y en el que las individualidades ofrecen con sencillez sus atributos en beneficio del conjunto, y que  saben ser una pieza más en la estrategia para resolver la contienda.
 
Así me considero, un peón más en el ajedrez de la vida..., que en todo caso he tenido la osadía de intentarlo para expresar compromisos sin los cuales no podría vivir con el sentido que le adjudico a la existencia.
 
Pero sin abandonar jamás la sencillez, el humilde caminar sin aspavientos tentando pasar desapercibido, consciente de no ser más que eso, un empecinado servidor..., peón de brega que no se confunde ni olvida la razones por las cuales le han regalado la vida...
 
 
 
 
 
 
 
 
 


miércoles, 2 de diciembre de 2015

CON FIRMEZA Y SIN MIEDOS QUE AMORDAZAN...

Miro en forma permanente a este mundo que entre todos hemos hecho...
 
Y no puedo ni debo permanecer al margen, puesto que si lo hago estaría hiriendo a mi propia dignidad, haciéndome indiferente o cómplice de los padecimientos que mis semejantes soportan aquí, allá, o más allá..., donde se orienten mis búsquedas.
 
Veo conflictos que vienen desde la historia en los diferentes presentes que me han tocado vivir, y compruebo con dolor que se renuevan en diferentes formas, tan atroces como aquellos que nunca quedarán atrás con el engañoso conformismo de los olvidos...
 
Jamás sumo mis propósitos con la mala disposición de reabrir heridas para que vuelvan a sangrar, ignorando la imprescindible concordia que le niega la esperanza a tanta gente, sino que al considerarlos me esfuerzo en el sano objetivo de que no se vuelvan a repetir y tanta semejantes aprendan a esquivar el tan alto grado de maldad que nos rodea...
 
Mi naturaleza me ordena caminar por los senderos del compromiso y el involucramiento, para dar respuestas a las calamidades que se suceden a diario y que presenciamos en vivo y en directo y para ello me aferro al testimonio de mis intentos inclaudicables durante el transcurso de mi largo vivir, con mis actos cotidianos transpirando en el ring donde se pelea la vida , con mis aportes escritos en los que llevo aplicado más de cuarenta años (con algunas publicaciones e inédita la mayor parte de mi producción escrita), y con la total entrega de mi ser al rol cristiano del que no me desvío, antes, durante el proceso de conversión y después que el don de la fe destrabó mis bloqueos en estos últimos años, cuando me ratificó al despejar mis cegueras, que mi caminar anterior venía en simbiosis total hacia la aproximación que luego se manifestó en mis entrañas...
 
Y con mi edad que ya es mucha, estoy al firme en las trincheras del amor renovándome cada día en un nuevo despertar dispuesto a no permitirme claudicaciones, ni apartarme del rol supremo de no quedar en ninguna retaguardia que me excluya de una lucha sin la que no podría vivir...
 
Por eso es que necesito involucrarme para abrirle brechas a la esperanza, y ello trae consigo la búsqueda de la Verdad, la denuncia de los horrores del hombre sobre sus semejantes y el medio ambiente, pero haciéndolo sin inocencias, llamando a las cosas por su verdadero nombre, introduciéndome en las selvas en cuyas sombras se esconden las intenciones más siniestras, los fundamentalismos más descalificables, los intereses más mezquinos, y los olvidos más crueles...
 
Pero intentarlo con firmeza y sin miedos que amordazan.
 
Aprendí a no dejarme manipular, a esquivar las zancadillas de los engaños, a detenerme siempre que se me requiera para dar una mano o las dos si es preciso, a darme en la más pura extensión del concepto, con actos generosos, sin cálculos previos, siempre por amor y porque sí y actuando así, aproximándome de ese modo hacia mi destino, tuve que enfrentarme en muchos momentos de mi vida a gente artera, mediocre, traicionera, disfrazada, siempre con cálculos de rendimientos previos, gente que al fin todavía cree que el verdadero éxito es el dinero, el poder, la figuración, los dictados de las Bolsas y el mercado, que son  rasgos comunes con los que se manifiestan las mafias explotadoras que en el mundo dictan sentencias con el pulgar hacia abajo, y le estafan las esperanzas a tanta gente que se rinde y les brinda idolatrías,
 
Cada vez es mayor la cantidad de gente que de un modo u otro es víctima de "la cultura del descarte".
 
Y todavía hay que soportar la falta de grandeza del poder político, cuando no le pone freno a tantos desenfrenos que atropellan sin piedad, llevándose por delante la dignidad de los más que son los que más me preocupan, y cuando no, dejando a un lado la Constitución y las leyes con actitudes dictatoriales con miedos que silencian los gritos de justicia y liberdad, pisoteados por quienes no permiten que se pueda proyectar la vida con la legitimidad que se merecen los pueblos, la gente común, la que todos los días se enfrenta a la cotidiana realidad de "economía real" que es donde más se sienten los gritos de las desesperanzas...
 
 Y yo que provengo de esa realidad tan castigada de los que pueblan los llanos, me enfrento como puedo a las altas cúspides desde donde nos digitan la existencia, ante el imperio de la libertad y el legítimo derecho de que nuestros hijos y nietos puedan proyectar su futuro y caminar por los senderos de la dignidad... 
 
Y no estoy dispuesto a renunciar a ese propósito ni a silenciarme si depende de mí, para que mi vida tenga el sentido que le adjudico, y que seguramente  del proviene del amor que nos la dio gratuitamente y que debo devolver con frutos.

Es por allí que rondan mis sueños, los que mantendré en cada aurora mientras se me mantenga la
 existencia...