lunes, 6 de mayo de 2019

"CON TINTA SANGRE DEL CORAZÓN..."

He concebido este aporte por aquellos que viven su realidad sin sueños, y por ello, ellos mismos se niegan la suprema ventura de "DAR", por haber optado por recorrer los callejones sin luz de la mezquindad...

Lo expreso de ese modo porque lo he vivido, al soportar respuestas contrarias en circunstancias especiales, a la permanente fidelidad que siempre he ofrecido con mi amistad y entrega total, al no negarme nunca por considerar que una adversidad de un semejante, y menos de un ser querido, no puede ser ajena para mí...

Es gente que al final se niega el resplandor de la bondad y el desprendimiento, y se han habituado a utilizar utilizar excusas vanas para justificarse, sin saber que se mienten, para luego mentir...

Aclaro que ni el odio ni el rencor pueden acompañar mi caminar, pero eso sí, me cuesta mucho olvidar los latigazos injustos recibidos...

Allá aquellos que vivan arrastrando una pesada carga de conciencia, que no han querido o no han podido mitigar ni siquiera con una pequeña dosis de arrepentimiento, que en algún caso expresaron "de la boca para afuera", pero sin la valentía ni el coraje de sentirlo de verdad y expresarlo...

Por eso, como lo dice la letra de la canción... "lo escribiré con sangre, con tinta sangre del corazón...",  y lo expreso así recordando que en su momento esas actitudes abrieron heridas que ya cicatrizaron, no alcanzaron a doblarme el lomo, ni permanecí caído por ellas convencido además de que siempre me levantaré para seguir paso a paso aproximándome al destino que debo conquistar...

Pobres..., se han perdido la dicha que se siente al ofrecer un corazón generoso, porque se han acostumbrado a mirar para otro laso y adoptar conductas altaneras, juzgadoras, ofensivas, insolentes, o plagadas de un magisterio que nadie les solicitó...

El dinero, las cosas materiales, son los altares ante los que se arrodillan, para ellos símbolos del éxito existencial, que mantienen siempre con una máquina de calcular encendida para determinar el beneficio previo que pueden alcanzar en cada situación...

Y lo expreso con dolor, y orando por ellos aunque nunca lo sabrán.

Yo asumo lo que me exige mi naturaleza, la comprensión suficiente para que en el mapa de mi memoria no queden manchas rojas por las gotas de sangre de mis heridas, y que permanezcan secas, curadas totalmente, por haber aprendido la gran lección de perdonar... sabiendo que es ÉL quien en definitiva nos juzga a todos, "en el atardecer de la vida..."

jueves, 25 de abril de 2019

EL TALLER DE MI ALMA

22/1/1975, ese día, en el jardín de una casa alquilada en el Balneario Atlántida de la costa atlántica uruguaya, inauguré "el taller de mi alma", poniendo en una humilde mesita de madera un montón de hojas blancas y un bolígrafo, bajo la sombra de un frondoso árbol donde me refugié del fuego veraniego..

Han pasado ya más de cuarenta y cuatro años, que le permití el vuelo sin fronteras a la pasión de escribir, de expresarme en forma incontenible de ese modo, semejante a la irrupción de una cascada impetuosa que derribó los muros que contenían.por la presión acumulada en la aparente calma del lago de mi alma, y que yo postergaba sin saber con certeza, por qué...

Y mis primeras palabras allí en esa hojas, fueron: "Después de transitar largo trecho por el sendero de la vida, renace en mí esta pasión contenida de expresarme así, sin saber con certeza por qué...", que expresaron en mi primer libro escrito el ensayo "Memorias y sueños", la respuesta a la pregunta de: "¿por qué escribo?"

En efecto, escribo al sentirme interpelado por una realidad que rechazo, como una forma de subirme al "ring" de la vida, a pelear contra todo y todos los que pretenden vapulear la dignidad del hombre...

Y si todavía a pesar de los años, no han logrado voltearme, porque hasta hoy me mantengo sin reclamar la toalla humillante de darme por vencido, es por haber optado por una actitud que me ha multiplicado los motivos para luchar, transpirando la vida, para sentir que la camiseta por ello, se me mantiene por ello, pegaba a la piel y al alma...

Por eso, nada más que por eso, porque mis rebeldías con el permiso de la Providencia, me han permitido reflexionar, denunciar, no silenciarme nunca, y cantarle un canto al Amor dándome por entero sin reservarme nada, sin ningún cálculo de conveniencia previo, que no sea el ofrecerme porque sí a los míos y a mis semejantes, pagando el duro precio que exige la superación, en la sencilla virtud del vivir cotidiano, que es cuando el ser no va detrás de recompensas, conservando el propósito de ser útil, cumpliendo con la consigna de no apartarse nunca, por ningún motivo, para no decaer en el abismo de la declinación moral de dejarse comprar por treinta miserables monedas, entregando su dignidad...

Yo no defraudaré a los seres queridos, a los que me precedieron ni a los que han venido después que son los destinatarios principales de mis desvelos, ni dejaré de sentir el dolor de mis semejantes que no permitiré que sea ajeno para mí, pero tampoco me defraudaré a mí torciendo el rumbo de mis propósitos, porque sería para mí no continuar paso a paso aproximándome al destino de mis sueños, soñados en mis noches sin sueño...

Y allí se me encontrará, en "el taller de mi alma", allí estaré vivo o cuando ya no esté, para seguir estando en la vida y dialogar a través de mis registros escritos, con quien se detenga en mí...




viernes, 19 de abril de 2019

NO HE DE ENFRENTARME A UN IMPERIO INVENCIBLE...

He luchado incesantemente contra los imperios dominantes, que perturban la vida del hombre y enferman al planeta que nos cobija, envenenándolo..., con tal de continuar aferrados al cálculo siniestro de sus intereses mezquinos.

El verdadero sentido con el que pretendo vivir la dignidad de la existencia, me ha conducido a un imperio al que nunca me enfrentaré que es: el imperio del Amor...

Nada ni nadie podrá apartarme de Él.

He llegado tarde, lo sé, pero he llegado a vencer mis trabas interiores, las que me han confundido desde la niñez con trabas, sorderas y cegueras, para que yo me aferrara a las ideas que me habían inculcado, en cuanto a no oír el llamado que me hacían, y a no percibir la Verdad que los hielos interiores me ocultaban...

Ha sido el resultado de una larga historia, de luchas ante ideas contrapuestas, entre haber vivido en común unión con esa Verdad que me invadió después, y las circunstancias que influyeron en mí por el sufrimiento ante golpazos que recibió mi padre, un grande en la grandeza del Amor, por sus testimonios de vida, pero que sus labios negaban sumido en el dolor que lo confundió, para que sus palabras (nunca su conducta), repercutieran en mí...

Una larga historia con una cosecha formativa a la que se me permitió acceder, para que mis alas pudieran elevarme, y desde las perspectivas que ofrecen las alturas, poder visualizar otra escena, otro paisaje, otro resplandor esperanzador...

Y con el paso de los años, poder afirmar convencido, que el abrazo apretado que mantengo con la Verdad del Amor y la Fe que ahora proclamo, no ha necesitado otra razón que la de sentirlo como un axioma del alma.

Por ello jamás he de requerir manifestaciones ni explicación de naturaleza alguna, porque me basta sentir y aferrarme a lo que siento...

El alguna oportunidad en alguno de mis libros, he sostenido: "nunca llegará el momento de mi último intento, ni de mi última página, si es que de mí depende..."

Prefiero en cualquier caso, que puedan ser mis penúltimos propósitos, dado que mientras viva si es que no me reclama ese último suspiro, me sentiré motivado para ir detrás de una iniciativa nueva, para dar lo que no he dado todavía, para ofrecer lo que no he comprendido ni perdonado, para entregar mi ser sin reservarme nada, para sentir el dolor de mis semejantes que nunca será ajeno para mí, en fin..., en pos de un obrar resuelto en pos de un desafío renovador más...

Yo no he de calificar mis intentos a lo largo de mi existencia, no me corresponde y además, no me siento cómodo al hablar de mí, ni de los testimonios míos...

Sí diré que vivo dando gracias por cuanto se me ha permitido ser y hacer.

Jamás iré detrás de una recompensa, no las necesito, como de igual modo no ofrezco mi obrar para canjearlo por aplausos o reconocimientos que si llegan los recibiré con mi corazón, pero no son el norte de mis propósitos.

Si algo me he esmerado ha sido, es y será, es ser útil, hacer el bien, subir al ring de la vida a "pelear" contra las injusticias, sin silenciarme cuando he tenido y sentido la necesidad de denunciar todo cuanto atente contra la libertad y la dignidad..., manteniendo la consigna de pasar desapercibido, de encararlo todo sin herir mi humilde sencillez, que nunca buscará que resuenen los ecos de la ostentación por una figuración que tampoco preciso, y no está en mi naturaleza generar...

Sí necesito en cada amanecer, que una trompeta me despierte con un eco restaurador de su diana, anunciadora de un desafío nuevo, para el que procuraré mantenerme entrenado responsablemente.

Para no defraudarme, y luego defraudar...

Para no mentirme, y luego mentir...

Para no caer en ninguna trampa humillante, para luego humillar...

Porque se lo he pedido a Dios, aunque haya sido tardíamente, que me fortalezca, que me de fuerzas fortaleciendo mi fe para darle verdadero sentido con "momentos" de felicidad a mi existencia al realizarme, al comprender que ÉL me regaló la vida para gozarlo todo...

Y tan generoso ha sido, que a todos nos regaló además, un inmenso potencial, que lamentablemente, no todos aprovechamos como es debido...






















 o me ofrezcan reconocimientos

jueves, 18 de abril de 2019

NUNCA PERDER AUTOESTIMA...

Cuando alguien permite que en su ser penetren las sombras de la claudicación, es porque no se tiene conciencia de que se está rindiendo sin luchar, ante el virus del desconsuelo.

Ese es el modo de ingresar en el lamentable estado del alma, de perder autoestima...

Dejamos de querernos, nos invaden sentimientos negativos, nos domina el abandono, y se acrecienta en nosotros un lento pero continuo proceso destructivo interior y exterior también, porque ya ni en los espejos deseamos mirarnos...

Con facilidad bajan la guardia, aquellos que todo lo ven bajo el prisma deformador, descalificador y desconfiado, de que nada bueno es posible esperar...

Para quienes siempre hemos proclamado "nunca perder autoestima", sentimos esas situaciones con hondo dolor, al no poder comprender que la maravilla de la vida se desaproveche de ese modo, permitiendo que en sus universos interiores predomine, el no, el nunca, el imposible, el para qué luchar tanto, de qué sirve orar constantemente, o lo que para el creyente, llegar a la tragedia del "ya no hay Dios para mí", como le ocurrió a mi madre con ese último decir, antes de morir, agobiada, ahogada de dolor su alma cristiana..., cuando yo tenía apenas veinte meses de vida...

He meditado sobre situaciones extremas, y puedo llegar a comprender que el dolor, el sufrimiento, el padecimiento constante incluso desde el mismo nacimiento, puedan llevar a una persona a tales límites.

Pero en general, las contrariedades, los obstáculos del cotidiano vivir que a todos de alguna manera nos llegan, no nos pueden llevar a tal confusión en el grado de que gota a gota, se nos va vaciando el bidón que contiene nuestras esperanzas, que comúnmente, es lo último que se pierde...

El aire que respiramos se nos enrarece, y no sólo por el smog que nos envuelve, sino por nuestros propios fluidos enfermizos que nos van minando poco a poco la existencia, para que se pierda el verdadero sentido que debería tener en los seres humanos, la maravilla de la vida que a todos nos han regalado...

Y tantas veces, no nos damos cuenta del grado de tristeza que causamos a quienes hacen la vida junto a nosotros, los seres que más nos quieren...

En definitiva, situaciones que se pueden superar iluminándonos por dentro, desterrando las sombras que nos han acobardado, replanteándonos la vida, y así desprendernos de esos abrojos malignos que se nos han adherido, sacudiéndonos con determinación, para no quedar como las hojas secas, sin control, de aquí para allá, a la deriva, según los caprichos del viento..., dado que lo más importante es reaccionar, recomponiendo el andar si estamos caídos, porque nunca será tarde para levantarnos al recuperar el aliento que nos permita el retorno de las esperanzas...


viernes, 22 de marzo de 2019

INTERCAMBIOS SILENTES DESDE LA DISTANCIA...

Desde la lejanía han leído aportes míos por este medio.

No sólo desde la distancia, sino desde otras culturas (Canadá 108, España 12, Rusia 7, Ucrania 5, Uruguay 4, Estados Unidos 3, Portugal 1, Rumanía 1 dice la información estadística en estos últimos días), personas que en la mayoría de los casos no conozco y de seguro no conoceré, pero que igualmente me hacen sentir honrado al detenerse en mí, aunque al no expresarse propician que yo haga volar mi imaginación hacia esos confines, soñando que las circunstancias que no dependen de mí, puedan generar energías de ratificación por esos intercambios silentes, en aras de transformaciones que arrojen resplandores, sobre este mundo tan cubierto de sombras...

Unidos, conectados de algún modo por este poder inmenso de la tecnología al servicio de la información y la comunicación, es factible más allá de las diferencias culturales y de expresarnos en  idiomas diferentes, podamos  entendernos, al cotejar opiniones en el lenguaje universal del Amor...

A este presente del mundo le es imprescindible sumergirse en la Verdad del Amor que todo lo puede y todo lo subyace, para recuperar las esperanzas que muchos han perdido, al bajar la guardia y no luchar, para aproximarse a un destino que es posible alcanzar y conquistarlo, si se toman los atajos adecuados, en busca de horizontes nuevos...  

lunes, 18 de marzo de 2019

"LOS AMOS DEL MUNDO AL ASECHO." Y LO QUE IDEALICÉ EN MI NIÑEZ...

Ayer recibí comentarios del amigo Luis de Uruguay, con quien siempre me he identificado, aunque tengamos nuestros matices diferentes, y hoy por este medio me referiré a ellos, con la esperanza de llegar a conectarme con más gente, aunque no llegue a conocerlos nunca, en el lugar del mundo donde se encuentren...

Antes una aclaración, que necesito reiterar, me llega información por notificaciones estadísticas de este blog, desde inimaginables destinos del mundo de semejantes que me honran al detenerse en mis publicaciones, de España, Uruguay, Rusia, Ucrania, Argentina, Francia, Alemania y tantos países más, que por las razones que sean no se registran como "seguidores", y otros que se comunican conmigo por correo electrónico o con comentarios directos, a quienes igualmente les hago llegar mi sincero agradecimiento, porque hacen realidad mi soñado sueño inicial cuando en el año 2009 puse en el aire este blog, para propiciar diálogos y establecer intercambios que nos puedan enriquecer recíprocamente.

Y ahora entrando en los temas del título (amigo Luis que por este medio contesto a tus comentarios), empezando porque por razones que ambos sostenemos, es claro que hay gente que se considera "superior", "que a todos nos miran por ello por arriba del hombro", al considerarse que son "Los amos del mundo al asecho..."

Son los que se han propuesto, subestimándonos, dominarlo todo, desde el trono de sus imperios dominantes.

Sea el foro secreto de Bilderberg y de tantos grupos poderosos más como lo has referido amigo, y con sobrada razón, que en defensa de sus exclusivos intereses, viven digitando nuestras vidas y los destinos del mundo, y el de la naturaleza que nos cobija.

Y lo seguirán haciendo, mientras no reaccionemos.

Son tan potentes y tan autoprotegidos por sus poderes omnímodos, que es muy difícil enfrentarse a ellos, refugiados siempre dentro de sus cúspides amuralladas que cuentan además con adeptos y cómplices que los protegen, como asimismo con la inacción de gobernantes que no se le paran delante, temerosos, silentes, y en tantos casos sin grandeza, por lo cual ni los Estados pueden con ellos, para combatir las desigualdades e injusticias que al fin, siempre financian los más desprotegidos, que soportan el alto costo de sus desgracias, por estar insertos en colectivos sociales con Democracia formal, y en tantos casos sin contenidos, sin sustancia.

Es el caso del imperio del materialismo global reinante que no propone soluciones humanitarias a los pueblos del mundo, sino el agravio de tener que soportar:

*)las calamidades energéticas de quienes manipulan la aparición de recursos renovables que no envenenen a la naturaleza que nos cobija, mientras puedan seguir acaparando riquezas de sus actuales explotaciones.

*)el imperio que condena a los más pobres, a transferir cada vez más riquezas a los ricos del sistema financiero, que los sigue estrangulando con la usura de sus intereses, que es un verdadero despojo;

*)El insolente vuelo de voluminosa masa monetaria, cual golondrina que va y viene y que no se detiene en inversiones productivas y generadoras de empleo, por ir detrás de las oscilaciones de los mercados que repercuten en las Bolsas, en procura de intereses totalmente ajenos y que deberían aplicarse a las urgentes necesidades de los pueblos, siempre postergados;

*)No es posible aceptar que el hombre no esté por encima de toda doctrina, el hombre común, y sí considerado como un objeto más, y hasta descartable, en las góndolas de un mercado perverso;

*)la triste realidad de todos aquellos que al final claudican, se rinden ante el consumismo reinante, que condena a tantos a no mirarse hacia adentro, y en tantos casos, terminar endeudados hasta la ejecución; hipotecando su destino...;

*)la calamidad del oscurantismo cultural sobre aquellos sumidos en las miserias, silenciados, amordazados por el miedo hasta hacerles perder las esperanzas, frente al hostigamiento de las mafias que los explotan, hasta que se lanzan a los mares buscando un resplandor para sus vidas que en sus tierras se les niega, para terminar en tantos casos, fatalmente, a merced de los tiburones;

*)el agravio de vivir sin libertad, por el salvajismo de diferentes dictaduras que los oprimen, vengan de donde vengan, y hasta la ofensa de enfrentarse a dictaduras dinásticas en incalificable perpetuidad; negándoles dignidad;

*)las explotaciones feudales que no han quedado sólo en la historia, están hoy vigentes, bajo la tutela de insensibles poderosos que no tienen otro norte que el de "tener más y más", indiferentes al dolor de sus víctimas, y que además cuentas con sus sicarios cómplices con el látigo levantado para caer en el lomo de sus víctimas, y también eliminando a quienes, desesperados, intenten una liberación que no han de alcanzar:

*)Los que lucran con la infamia de las mafias que explotan en forma incalificable a niños, jóvenes y otros semejantes, con pornografías y aberraciones sexuales, que incluso exhiben en vivo y en directo, o en redes sociales, que destrozan la vida de quienes no han aprendido a apartarse de ellas, y defenderse de las trampas que les ponen por delante esos salvajes.

Para qué seguir, verdaderos genocidios, amigo Luis, que nos deben llevar a reflexionar, para resolver cómo enfrentarnos a ellos, cómo actuar, de qué modo bregar por un despertar esperanzador, ante las calamidades de este presente, que no es como los presentes de nuestro pasado, que no pretendo que sea igual porque la vida es permanente transformación, sino más peligroso, más cruel, más repleto de trampas para que en ellas caigan los inocentes de hoy...

Tus padres y los míos (como nosotros), han vivido sus peripecias y nos han hecho pensar, como a ti te ocurrió con tu abuelo en esos tiempos convulsos del imperio austro-húngaro al que has hecho referencia.

Y ahora paso a comentar aspectos de "lo que idealicé en mi niñez":

Yo de niño por ser hijo de un peluquero de cuartel, lo acompañé muchas veces, y viví por dentro las realidades de un cuartel.

Ello me llevó y mi padre contribuyó a ello, que la carrera militar resultara al fin, mi vocación más soñada desde niño.

Cursé los cursos educativos de primaria, y los dos primeros de secundaria, y al llegar a la instancia los dos últimos grados de 3º y 4º, respondiendo al llamado de mi vocación, los cursé en el Liceo Militar y Naval General Artigas.

Fueron dos años brillantes, en la escolaridad, en la disciplina militar que con todo rigor nos fue exigida. en la que logré ser "abanderado" primero y "ascendido a cabo" después, todo lo cual me realizaba (también en la práctica del fútbol que siempre practiqué), y reforzaba mis esperanzas de seguir la carrera militar.

Llegó la instancia de aspirar al ingreso en el nivel universitario en la Escuela Militar, y aprobé el examen físico, porque mi cuerpo y mi mente estaban aptos para las mayores exigencias.

Luego la instancia del examen médico y dentro de él, el control para determinar si mis ojos estaban aptos para continuar. Se nos dijo, una vez culminado, que esperáramos el resultado, que se iban a mencionar los nombres de los aspirantes considerados aptos para la carrera militar.

Allí estábamos esperando, mientras se iban mencionando nombres, pero el mío no se pronunciaba y al final quedé allí con mi soledad y el desconsuelo incomprendido de que mi nombre no se pronunciara.

Solicité explicaciones, y se me contestó que fueron mis ojos los culpables de ese rechazo.

Desconsolado, diría más, desesperado y llorando volví a mi casa a contar lo sucedido, sin comprender lo ocurrido, porque nunca había tenido problemas con mis ojos.

De inmediato mi padre me acompañó para lograr que se me examinara de mi normalidad visual y solicitar testimonio de ello, que fuimos a presentar a la Escuela Militar, solicitando reconsideración de mi caso, pero se nos contestó en ese tono que suele expresarse la verticalidad militar: "el dictámen médico es inapelable".

No obstante ello, mi padre procuró conectarse con un jerarca superior de ejército, un general en actividad, que enterado del caso y vistos los antecedentes, le contestó: "que se presente el año que viene que tiene asegurado el ingreso".

Pero yo me planté firme y dije N0, O ENTRO POR LA PUERTA GRANDE O RENUNCIO A MI SUEÑO MÁS SOÑADO, PERO DE ESE MODO Y MENOS A DEDO... NO, PADRE.

Al principio los míos no me comprendieron, pero después sí, yo era el hijo de ese padre con los valorees que él mismo me había inculcado.

Y así fue, que quedó trunca mi esperanza soñada de ser militar, como el sueño de mi niñez y mi primera juventud.


Pero pasados los años uno va creciendo y profundizando en los conceptos, cuando tuve que resolver qué camino tomar, con el aprendizaje que se va adquiriendo en las aulas formales (Ciencias Económicas fue mi elección) y en aquellas a cielo abierto, a la intemperie en la Universidad de la Vida, que tanto se aprende.

Y fui reflexionando situaciones hasta llegar a ser funcionario bancario en el entonces Banco Español del Uruguay, donde nos conocimos, y luego forjamos esa amistad, Luis, que ha perdurado en el transcurso de los años, y sin distancias...

Allí vivimos el conflicto gremial que motivó, la insensated de que los funcionarios bancarios en conflicto, terminamos siendo "militarizados por decreto". 

Podría abundar mucho sobre diversos aspectos de ese tiempo, pero me quiero concentrar en la evolución conceptual que sentí, cuando después de once años, teniendo la conciencia tranquila de haber acompañado a mis amigos y compañeros del Banco, en esas instancias tan difíciles y complejas, me tuvo que enfrentar con el "comando militar movilizador que en la Casa Central tutelaba un coronel", cuando resolví renunciar (y por tercera y definitiva vez) al Banco, pero primero debía solicitar mi baja como militar ante él.

Yo ya había puesto en marcha el Estudio Asesor de Empresas, que fue la solución económica de mi vida (pero no de mis más hondos sentimientos, pero esa es otra historia), cuando le expliqué al Coronel mi solicitud de baja, y ante su comentario sobre "si lo había pensado bien", claro no me conocía ese señor, y me dio pie para que yo le contestara: "que de mi vida me ocupaba yo", y terminé formalizando mi baja del ejército, qué tontería, qué injusta constatación, porque como militar movilizado me habían llevado "a prepo" a un cuartel, a donde yo había soñado llegar...

Luego instrumenté mi renuncia voluntaria ante el Banco (también con historias que ya están reflejadas en alguno de mis ensayos) y mis desahogos expresados que liberaron mis presiones ante algún funcionario a quien no quiero nombrar...

Pero un mandato superior y premonitorio, lo supe después, me había apartado de una carrera donde amigos y compañeros míos, llegaron a ser mandos medios militares, cuando fatalmente, jerarcas militares tutelaron el proceso militar que por once años, le pasó por arriba a la institucionalidad uruguaya, ofendiendo a nuestro pueblo..., y desdibujando aquel lejano idealismo de mi niñez y mi primera juventud.

Lo he meditado y estoy convencido, los dictadores se mantienen como tales, porque cuentan con el respaldo de la fuerza militar que los sostienen, y en el caso del Uruguay, porque justamente esos mandos medios no reaccionaron a mi modo de ver, como correspondía a sus juramentos, y a los legados recibidos de nuestra historia...

Hubo muchos acontecimientos de ese tiempo, en los que el pueblo luchó denodadamente, las amas de casa con sus caceroladas, la movilización de los gremios, la iglesia, todos en común unión hasta desalojar a los dictadores y maltratadores, de la dictadura, como lo fue un antiguo amigo y compañero, ya coronel, que luego fue procesado por torturador... No vale la pena nombrarlo, ya está pagando sus desbordes...

Pero nos dejaron muertos, torturados, desaparecidos, conflictos familiares no resueltos, heridas que están sangrando, todavía..


Hubo en mi vida, Luis, otros aspectos que me han marcado para siempre. Uno especial que no se desdibujó con el paso de los años...

Mi madre murió con veinte años cuando yo tenía veinte meses.

Mi padre sufrió dos golpes tremendos: uno cuando ella murió, enferma. Y otro al día siguiente, cuando su padre, mi abuelo, murió también al enterarse. 

Dos tragedias seguidas, y las últimas palabras que pronunció mi madre, fueron: "ya no hay Dios para mí".

Y mi padre las tomó como fueron dichas, sin darse cuenta en ese momento, que las pronunció ahogada, confundida su alma cristiana, sintiendo que se iba..., porque ella y su familia eran creyentes en activo.

Por eso mi padre me inculcó, por su inmenso dolor, no sólo no creer en Dios, sino negándolo en forma recurrente.

Pero en el largo vivir, uno va ajustando sus conceptos, ya es historia conocida por ti, Luis, y ahora proclamo desde el fondo de mi alma, la fe que me han dado y que ha inundado todo el universo de mi ser.

Pero a ella, la madre muerta que tuvo mi vida, al no conocerla, la idealicé, y la mantengo situada como me lo han dicho desde niño, en una estrellita titilante que me hace guiños desde el cielo...

Cuando yo tenía seis años, mi padre se volvió a casar. 

Entonces, yo tuve el privilegio de tener dos madres, una muerta y otra viva, porque yo no tuve una madrastra, tuve otra madre y otro hogar para que me regalaran dos hermanos queridos, y una familia multiplicada que me llenó con sus testimonios de Amor.

Sí de Amor, el que todo lo puede, el que ningún imperio podrá vencer, y que nos brinda el modelo para una vida con verdadero sentido, que nos conduzca al fin, a conquistar nuestro destino...





domingo, 3 de marzo de 2019

EL DEPORTE, ESPEJO DE LA VIDA...

Como no he de darme por vencido nunca, si siquiera participando en el más inocente juego, comparto este aporte que me sale del alma.

Por ello es que proclamo que no hay partida ni partido, que yo renuncie a "pelear" hasta el último minuto de la contienda, y "en el buen sentido" ganarle siempre a la claudicación que nos lleva a "bajar la guardia", para que nos vapuleen, porque los rivales se agrandan cuando no nos defendemos...

Son muy difíciles los enfrentamientos, si a ellos se acude "ya achicados", como si comenzáramos perdiendo desde el pique por uno a cero, temiendo al contrincante, o a otras circunstancias que puedan influir en el resultado final de la contienda.

Una actitud responsable debe primar, para mantenernos alertas y vigilantes, asumiendo que hay que atacar pero también defender, sabiendo que presionará la tribuna, que los árbitros se puedan equivocar, que la casualidad (en la que no creo mucho por no decir nada) también pueda influir, que "el viento en contra" sople al hacerse presente, que el sol o las luces encandilen, que cometamos el error de subestimar al rival, que "los intereses creados" con sus miserias puedan perturbar la dignidad del encuentro, que, en definitiva, sea como en la vida, el canto final de victoria de la superación, el amor propio, y la entrega total...

Y ahora en el fútbol aparece el VAR, que bienvenido sea ese recurso de la tecnología, si a impartir justicia favorece, en situaciones en el que el ojo humano no se suficiente o el perfil visual no permita captar la realidad que se cuestiona.

Hay otro rival, "nosotros mismos", enemigo cuando está cargado de negaciones, a vencer en primer lugar, para que no nos quede grande la camiseta que debemos transpirar y así legitimar el intento de la conquista...

Tanto debemos transpirarla, hasta el límite de que se nos quede, empapada, pegada al alma...

Y hay otro rival más, intangible pero pesa, y es la posición que se ocupa en la tabla, que no es aconsejable desdeñar, al saber que suelen haber revanchas, esperanzas, oportunidades para recuperar punto y posiciones que nos permitan multiplicarnos, porque una etapa no es el final de la competencia, es "cerrar y vamos" convencidos a concentrarnos en el siguiente desafío...

Entonces, son muchos los rivales que siempre tendremos por delante, y a todos hay que superar...

Y si algo todavía pudiese faltar, también hay que estar por encima de los "juegos sucios y amaños"..., que a veces se presentan quitándole dignidad al deporte.

El punto clave es no conformarse nunca, porque un gol no es ventaja suficiente, hay que perforar las redes si es preciso muchas veces con condundencia, para lograr holgura en la ventaja y que sea tal, " que le pase por arriba" a todas las eventualidades en contra que se puedan presentar, porque "jugando bien" nos pueden derrotar las circunstancias injustas...

Y lo peor que nos puede pasar es "ir a llorar al vestuario o al cuartito", da igual, al quedar anclados en las quejas que nunca resuelven nada, o conformarse con mantener la categoría, o quedar en el medio de la tabla, o festejar los empates aunque sumen algún punto...

Lo que no se debe perder nunca es la rebeldía, justamente, porque lo que no puntúa es perder, lo que agravia es no darlo todo por una causa y mucho, pero mucho más, cuando se es vidriera, modelo a seguir y se ha llegado a ganar tanto dinero en ese nivel alcanzado, que resulta impensable y hasta incomprendido, pues algunos llegan a ingresar fortunas en apenas un mes, cuando el común denominador de sus semejantes, no lo logran en el transcurso de toda una vida...

Pero así es el mercado, así es el deporte pasión de multitudes que financian y vibran, detrás de los que algunos conceptúan como un "sentimiento...", por el que en tantos casos, tantos seres equivocados como "los ultras" dejan a un lado con sus excesos violentos, la prudencia y sus conductas..., hasta llegar al inaceptable extremo de que muchos no puedan festejar un gol o concurrir en familia a un estadio, por los serios riesgos a que puedan exponerse..., y eso no puede ser, por incalificables actitudes de los enajenados...

Yo siento por el fútbol por ejemplo, gran atracción, lo practiqué desde niño con la pelota de trapo primero, luego con la de goma, y la de cuero después, en las calles de mi barrio, en los campitos de entonces, y en las canchas grandes más tarde, integrando equipos y selecciones que acompasaron mi vivir, hasta que mis tobillos dijeron "no va más..."

Pero ello no significa que pueda silenciar conceptos válidos en cualquier vestuario, certezas que viven conmigo, y otros con los que mi naturaleza y mi razón, denuncian, porque no los comparto, ni los puedo justificar...