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martes, 28 de julio de 2009

Desde el silencio de sus almas...

De: "Mercaderes en el templo..."

-Creo que deberíamos comprometernos con un sueño nuevo. Agregarle uno más a los que ya tenemos, que es el de entender y descifrar más a nuestros muertos, para no dejarnos ganar ni tenerle miedo a la sinrazón de su silencio...
Tenemos que volver a sentir sus voces, no permitir que se apaguen del todo, volver a hablar con ellos, no dejarlos a un lado, porque cuánta razón han tenido con lo que nos han dicho, con los consejos que nos siguen dando desde el silencio de sus almas.
-Somos nosotros los sordos. ¿O acaso ya no sentimos más a nuestros padres, a nuestros abuelos, ni las palabras que surgían de los labios tiernos de nuestras abuelas...? No podemos permitir que se nos mueran del todo...

Desde el silencio de sus almas...

sábado, 18 de julio de 2009

Sin olvidos...

De: "Mercaderes en el templo..."

Los dos amigos decían:

-Y sí fue. Y después, ¿cómo pararlos?

Cuando Adriano hizo esa pregunta su voz lo sacudió por dentro: "No te olvides nunca de las víctimas, de los torturados o brutalmente lanzados al mar desde los aviones... No te olvides tampoco de sus familiares, pues nadie puede ni siquiera imaginarse los extremos de dolor y sufrimientos que soportan. No te olvides, porque si lo haces, dejarás que mueran del todo y nunca más se hará justicia con ellos..." Entonces comentó:
-Y todo lo que no sabemos, lo que nos han ocultado y manipulado con la complicidad de tantos.
-Sí cómplices y adulones que nunca han faltado en cada uno de los conflictos de la historia-remarcó Joao, para agregar-. Yo estoy muy saturado de la falsedad, de tantas hipocresías, y ya no le otorgo a nadie la derecha porque a veces por prudencia uno se calla y cuando ello ocurre más se otorga. Ahora no, ya no me silencio más. Estoy viejo y si tengo que hablar lo hago sin ningún temor.
-A mí me ocurre algo similar y estallo por dentro si no me desahogo. Y esa actitud, me ha costado rupturas con amigos, compañeros de trabajo en su momento, y hasta con familiares y clientes por ser honesto y frontal e ir directamente a defender la verdad que me orienta. Y cuando uno habla y no expresa lo que algunos desean oír, estos se agravian, se ofenden, se apartan, te juzgan, te etiquetan, y te terminan condenando...

Sin olvidos...