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sábado, 18 de julio de 2009

Sin olvidos...

De: "Mercaderes en el templo..."

Los dos amigos decían:

-Y sí fue. Y después, ¿cómo pararlos?

Cuando Adriano hizo esa pregunta su voz lo sacudió por dentro: "No te olvides nunca de las víctimas, de los torturados o brutalmente lanzados al mar desde los aviones... No te olvides tampoco de sus familiares, pues nadie puede ni siquiera imaginarse los extremos de dolor y sufrimientos que soportan. No te olvides, porque si lo haces, dejarás que mueran del todo y nunca más se hará justicia con ellos..." Entonces comentó:
-Y todo lo que no sabemos, lo que nos han ocultado y manipulado con la complicidad de tantos.
-Sí cómplices y adulones que nunca han faltado en cada uno de los conflictos de la historia-remarcó Joao, para agregar-. Yo estoy muy saturado de la falsedad, de tantas hipocresías, y ya no le otorgo a nadie la derecha porque a veces por prudencia uno se calla y cuando ello ocurre más se otorga. Ahora no, ya no me silencio más. Estoy viejo y si tengo que hablar lo hago sin ningún temor.
-A mí me ocurre algo similar y estallo por dentro si no me desahogo. Y esa actitud, me ha costado rupturas con amigos, compañeros de trabajo en su momento, y hasta con familiares y clientes por ser honesto y frontal e ir directamente a defender la verdad que me orienta. Y cuando uno habla y no expresa lo que algunos desean oír, estos se agravian, se ofenden, se apartan, te juzgan, te etiquetan, y te terminan condenando...

Sin olvidos...

jueves, 4 de junio de 2009

Lucro irracional del sistema financiero, impunidad de los poderosos..

No es un lucro racional el del sistema financiero.

Es una despiadada y perversa usura la de los bancos, cajas, tarjetas de crédito y demás, por más que se encuadren bajo el ropaje de inocentes cuotas, tasas, comisiones, etc., con la impunidad que los protege y el silencio cómplice de los conductores...
Algo similar ocurre con los poderosos sin alma. Han sabido montar un teatro con actores que aprendieron muy bien sus libretos para que la representación maligna que hacen por el mundo se rodee de impunidad.
No necesitan apuntadores los incondicionados, los vendidos, los sicarios ni los mercaderes a su servicio...