martes, 3 de junio de 2014

"Vers l´espoir..." ("Hacia la esperanza...")


Ese es el título de mi nueva publicación. Otra novela producida en España, y que he seleccionado dentro de la extensa producción que se me ha permitido plasmar.

Mis asesores editoriales, con quienes lo vengo coordinando para después del verano, me han indicado que entienden convocante ese título, más allá de que yo todavía no les he remitido el contenido.

Para quien ha pasado tantos años subido al ring desde el que peleo la vida, transpirando en ese bregar contra las miserias de los miserables, le es convocante ese contenido porque bajo ese signo el ensayista de ayer le ha cedido el paso al novelista de hoy, para que de alguna manera ratifique una vez más su transitar esperanzador.

Hace muchos años que me valgo de las sombras, para rescatar resplandores...

Y esta vez, un sueño haciendo alianza con un viejo mendigo, la causalidad me ha dictado de ese modo un título, una línea argumental y yo le agregué como siempre, lo menos valioso, pero sí, mi permanente adhesión a los sueños, sin los cuales no he sabido vivir...

No ha sido la primera vez, soy consciente, y estoy plenamente convencido de que no será la última, que mi vida, mi sencilla realidad cotidiana en mi hacer y mi decir, mis aportes escritos, son el resultado de rituales que pueden más que yo, y notoriamente presentes cuando estoy bajo el influjo creativo, recibiendo el resplandor de la fe allí en el único altar ante el que me arrodillo y donde he forjado mi sacrificado reino en el taller de mi alma...

Y conteniendo mis naturales ansiedades que siempre atropellan, pues lo han hecho desde mi despertar intelectual en la incipiente juventud que  ya entonces me exigió constantemente horizontes nuevos, hacia allí voy por supuesto, "Vers l´espoir..." ("Hacia la esperanza...·), consustanciado en la búsqueda incesante de ese destino para mi existencia acá, y sin duda,  más allá...

Posturas esperanzadoras...


Unos días por tierras y mares del sur español, nos han oxigenado el alma.

Convocados por amigos, tuvimos oportunidad de cultivar nuevas relaciones y con ellas,  ratificar que la causalidad obra en nuestras vidas siempre, aunque no percibamos claramente que es así.

Ocurre con la diversidad en que ella se expresa de modos imprevistos, con gente de nuestra generación, con personas de noventa años, con gente madura pero que recién empieza a vivir, con jóvenes y niños con los cuales siempre estaremos dispuestos a tender puentes de comunicación, resueltos  a destruir la falacia que otros provocan con sus comportamientos, haciéndonos pensar que estamos desconectados, en medio de rupturas, hablando otro idioma, con hábitos extraños, con muros y fronteras que nos separan, lamentablemente.

Nos encontramos con el ayer presente, con total vigencia, con el presente luchador, buscador de horizontes nuevos; y con el mañana  en niños y jóvenes bien rumbeados, aferrados al tronco sabio y savia enriquecedora.

Nos hemos entendido con todos ellos, también, con sorpresas cotidianas en un restaurante o por las calles del Puerto de Santa, María, en la reunión en el Hotel Monasterio de San Miguel, por ese precioso balneario de Valdelagrana, con diálogos inesperados y sumamente cálidos, y hasta con relaciones comunes en el cruce hacia Cádiz en un viaje en catamarán, todo lo que manifiestamente nos muestran la pequeñez de este mundo en medio de la inmensidad, pero repleto de certezas, de grandezas, y además, del coraje en el decir y en el hacer, cuando se pelea la vida por posturas esperanzadoras.

Damos gracias desde el corazón por tanto afecto, por tantas coincidencias, y por ponernos de acuerdo en las certezas esenciales que nos mantienen firmes en la trinchera desde la que luchamos para que la vida tenga pleno sentido de ser vivida, con dignidad, sin esas sombras que arrojan sobre tantos semejantes, las miserias de los miserables...

lunes, 12 de mayo de 2014

Comentarios sobre: BREVE ENSAYO SOBRE UNA PIEDRA...

Mi amigo el escritor Alejandro Romera, ha difundido en su blog de Kichay, el ensayo del título.
Su lectura me produjo las siguientes reflexiones:
La pasión por escribir que nos es común, nos tiene que llevar a mi modo de ver, a comprometernos con nuestras opiniones sobre los hechos de ayer y de hoy.
Sin saber que hoy tenía que elaborar esta opinión, ya me referí a ello en este blog, en mi entrada anterior titulada: "Cavarán sus propios sepulcros"

Y al hacerlo nos involucramos con el acontecer aunque los hechos "hayan ocurrido en 1903 en la República Democrática del Congo, o bien deberíamos decir en el Estado Libre del Congo, pues ese era su nombre en aquel momento, que pertenece al rey belga Leopoldo II que no es una colonia, ni siquiera eso. Es su propiedad privada, como el que tiene un jardín o una casa en la playa, él tiene un país"

Me hace acordar al Sultán Al Nahyyan de la familia Shekh Zayed bin presidente de los Emiratos Árabes Unidos y gobernador de Abu Dhabi, propietarios de imperios y lujos insultantes hacia la humanidad hambrienta de este presente del mundo.

Volviendo al ensayo breve, se involucra un soldado belga con 23 años y está en la jungla del Congo, creyendo luchar contra la esclavitud.

Pero también refiere a otro tiempo, "a que podríamos estar un siglo después en el 2003 en un país devastado por la guerra en la República de Irak hasta hace poco gobernado por un cruel dictador que fue depuesto por una coalición  de países liderada por Estados Unidos prometiendo libertad y justicia."
Kevin, un soldado estadounidense  tan joven como aquel, se enroló porque no tenía más opciones para alimentar a su familia, y el ejército era su única salida..., y también estaba contento al participar contra el terrorismo.
En el Congo uno y en Irak el otro protagonista, encontraron respectivamente esclavitud e infierno, y yo agregaría mentiras tremendas que han intentado hacernos creer como si fueran verdades...
Atrocidades contra los congoleños a quienes les cortaban las manos "como quien corta pan cada mañana". "Si los congoleños llegaban tarde con sus cargamentos de caucho, si no obedecían las órdenes, si holgazaneaban, eran castigados cruelmente con el chicote o le cortaban las manos"
En Irak, "castigos y torturas y en ocasiones los desnudaban, cubrían sus cabezas con bolsas de basura y simulaban que iban a fusilarlos y otras veces los apaleaban hasta la muerte".

Maldades, genocidios desde la historia y en el presente también.
Recuerdo a los esclavos en manos de sicarios cuando la tragedia en las explotaciones infames del tungsteno en las selvas de Brasil.

¡Para qué seguir!
Siempre he sostenido que un apostolado no es pertenencia solamente de los pastores que se despojan de sí mismos y se ponen al servicio de la Verdad del Amor. También debe considerarse un apostolado al del médico que salva vidas, al docente vocacional que forma seres humanos para que se conviertan en seres útiles a los colectivos que integran, ¿y por qué no...?, a los laicos que también con su vida y sus actos de amor se han ganado o van camino de la santidad...
También puede considerarse un apostolado, luchar por difundir la Verdad y la Justicia, y por ello, también los escritores comprometidos e involucrados tienen esa misión por delante, tarea en la que no podemos detenernos ni claudicar, silenciando las atrocidades de la maldad de tantos que nos estafan las esperanzas, como esa otra reciente atrocidad que ahora conmueve al mundo de enajenados que secuestran a niñas para explotarlas, violarlas, matarlas, o venderlas como meras mercancías...

Ese ensayo breve es un testimonio de lucha, un grito de denuncia donde ocurran esos hechos aberrantes en el Congo, en Irak o en la China, porque el hombre se sigue equivocando al seguir tropezando con las mismas piedras...

Nos compete entonces, mantener encendidos los faros para iluminar las tinieblas, para que esas bestias que se mueven en las sombras y en las selvas, sean ubicadas, maniatadas, al recibir el castigo merecido, y así, no le puedan hacer más daño a la humanidad... 

Difundo estos contenidos de Alejandro Romera con algún agregado que me pertenece, al entender que es justicia hacerlo, en favor de los que como él, difunden verdades que no deben quedar amordazadas con el silencio...


para ver el ensayo:
http://kichays.com.es/2014/05/breve-ensayo-sobre-una-piedra-HTML


  

domingo, 27 de abril de 2014

Cavarán sus propios sepulcros...

Lo he sostenido muchas veces, nadie los condena, se condenan ellos mismos, dejándose sepultar por sus propias maldades...


Lo sostengo con mucho dolor, pero debo expresarlo.


No me permito neutralidad, resignación ni mucho menos indiferencia alguna.


Mi ser no comulga con esas posturas, y estrecha su abrazo con el compromiso y el involucramiento que no me permiten jamás conformarme ni resignarme.


Sería negar mis convicciones, quitarle sentido a mi vida, y si ello ocurriese, empezar a morir en soledad claudicante y excluido de toda contienda, cuando para mí la sustancia de mi existencia es  tener conciencia y plasmarla al subir al ring donde se pelea la vida por la libertad, que es la que le abre espacios a la dignidad del hombre...


Lucharé sin desmayos contra las aberraciones de los salvajes y sus cómplices, que jamás contarán con mis silencios, más allá de saber que al fin serán los sepultureros que caven sus propios sepulcros.


Una vez más se comprueba que los genocidios no han quedado solamente en el ayer.


Desfilan ante nosotros imágenes tremendas de gente asesinada por tener ideas diferentes y por ellas se elimina a tantos semejantes sin tener en cuenta que no podrán eliminarlas del todo, porque siempre habrá quienes defiendan posturas diferentes, y quienes las divulguen sin tenerle miedo al garrote perverso de los que golpean para silenciarlas al tiempo que se están condenando, mientras el cielo se llena de mártires...

Así comienza el Capítulo SIETE de una nueva novela: "KALEO" con contenidos que me convocan  y que desde hace pocos días me tienen atrapado:
"No siempre es posible sepultar la verdad bajo el espeso manto de la ocultación.

Quienes lo intentan ignoran la fuerza indetenible de aquellos que impulsados por la causalidad, utilizan los dones que se les ha obsequiado para que ella aflore airosa abriéndole paso a la plena
libertad, e irrumpa la dignidad.

La vida no nos ha sido dada para que nos la estafen, para no tener el legítimo derecho a programarla, ni transcurrirla padeciendo, ni para condenarnos a abandonar nuestras esperanzas…

No tienen sentido ni destino perdurable las circunstancias impuestas que  amordazan y enajenan, que nos llevan a que nos matemos entre hermanos, que nos acorralan en el miedo, que nos pretenden embriagar primero y esclavizar después.

El hombre desde antiguo viene siendo sometido de diversas formas al salvajismo de la maldad.

Los genocidios no han quedado enterrados en el ayer. Siguen hoy muy presentes utilizando modalidades que no a todos confunden.

Continúan apareciendo los “iluminados” de siempre, los que suelen erigirse aplastando la voluntad de los más, explotando mediocridades propicias, aprovechando la ausencia de  grandeza en los conductores políticos, adjudicándose derechos que no les pertenecen. Subestimando e hiriendo a la dignidad del hombre…"




De ese modo continúo con mis empecinados propósitos. Yo no abandono mis luchas, no puedo hacerlo, porque es algo superior que así me lo propone desde mis entrañas.


No sería yo si actuara de otro modo, sería una hipocresía actuar con otro sentido.


Por lo tanto, me tomaré las licencias del caso para que los personajes de la novela en ciernes, expresen esas certezas que siento...








 

viernes, 4 de abril de 2014

Yo no abandono mis luchas...


Así comienza el Capítulo SIETE de una nueva novela: "KALEO" con contenidos que me convocan  y que desde hace pocos días me tienen atrapado:
"No siempre es posible sepultar la verdad bajo el espeso manto de la ocultación.

Quienes lo intentan ignoran la fuerza indetenible de aquellos que impulsados por la causalidad, utilizan los dones que se les ha obsequiado para que ella aflore airosa abriéndole paso a la plena
libertad, e irrumpa la dignidad.

La vida no nos ha sido dada para que nos la estafen, para no tener el legítimo derecho a programarla, ni transcurrirla padeciendo, ni para condenarnos a abandonar nuestras esperanzas…

No tienen sentido ni destino perdurable las circunstancias impuestas que  amordazan y enajenan, que nos llevan a que nos matemos entre hermanos, que nos acorralan en el miedo, que nos pretenden embriagar primero y esclavizar después.

El hombre desde antiguo viene siendo sometido de diversas formas al salvajismo de la maldad.

Los genocidios no han quedado enterrados en el ayer. Siguen hoy muy presentes utilizando modalidades que no a todos confunden.

Continúan apareciendo los “iluminados” de siempre, los que suelen erigirse aplastando la voluntad de los más, explotando mediocridades propicias, aprovechando la ausencia de  grandeza en los conductores políticos, adjudicándose derechos que no les pertenecen. Subestimando e hiriendo a la dignidad del hombre…"




De ese modo continúo con mis empecinados propósitos. Yo no abandono mis luchas, no puedo hacerlo, porque es algo superior que así me lo propone desde mis entrañas.


No sería yo si actuara de otro modo, sería una hipocresía actuar con otro sentido.


Por lo tanto, me tomaré las licencias del caso para que los personajes de la novela en ciernes, expresen esas certezas que siento...








 

viernes, 21 de febrero de 2014

No transito en soledad esos senderos....

Alcalá de Henares nos recibió para una nueva presentación de: MERCADERES EN EL TEMPLO.

Volví a sentirme rodeado, arropado de tal modo al comprobar una vez más, que no transito en soledad esos senderos, en los que tantos como yo luchamos no sin alta dosis de coraje, por la Verdad y el Amor, que cimentan la dignidad del hombre...

El pasado 18/2/2014 volví a sentir que la emoción ponía al desnudo las certezas de mi alma. Las que procuro difundir y sostener, entre otras muy sagradas entregas de mi ser, para continuar el peregrinar sintiendo el verdadero sentido de la existencia.

Son momentos muy singulares en los que recibo afectos que tanto valoro, y además, en los que mi corazón vibra al recibir la resonancia de conceptos que se expresan sobre la obra y mi persona que llegan a sorprenderme, como los expresados por el académico presentador don José Antonio Pascual Rodríguez que como le señalé: "usted llega a iluminar plenamente profundidades a las que yo apenas pude aproximar un mínimo resplandor..."

Una entrega más, un momento más en el que me sentí un ser privilegiado también, por estar rodeado de los seres más míos, y gente que me colma de motivos para el renacer del que no puedo desprenderme en cada aurora..., en pro de una lucha sin final para la que no me alcanzará la vida.