lunes, 9 de abril de 2012

Si abrazas a un traidor, puedes ser traicionado...

Ten mucho cuidado, pueden herirte de atrás, porque así actúan los que son cobardes y traidores.
No les des la espalda, es imprescindible estar alertas con ellos, cuando le abres las puertas a alguien que no se lo merece.
En algún momento se aprovecharán de ti, y puede surgir el ser amañado y mediocre dispuesto a todo con tal de alcanzar un beneficio, puesto que si abrazas a un traidor, puedes ser traicionado...
Es factible que te engañen como a otros han engañado, por esas miserias por las que siempre viven haciendo cálculos mezquinos.
Ellos cuidan mucho las apariencias, se presentan como si fueran bondadosos corderos, cuando en realidad son lobos feroces.
No hay escudo protector que pueda detener a quienes están contagiados con el sidasocial enfermizo que desprecia la normalidad; sólo la rectitud y sencillez del amor los puede detener, pero optaron por renunciar a él eligiendo los caminos más tortuosos y enredados.

domingo, 8 de abril de 2012

Hermanados en la Pascua...

Abrazados, deseándonos lo mejor, y además, iluminados para recorrer sin tropiezos los senderos empedrados de la vida.
Desde lo alto perforan las tinieblas, por ello, hermanados en la Pascua, permitamos que nos lleguen los rayos luminosos de la Resurrección para volver a la vida, a la vida verdadera, la que tiene un verdadero sentido y nos llena de motivos.
Gracias a la vida, una y mil veces gracias, por lo que se nos ha permitido vivir.
Gracias porque tropecé y tantas veces me levanté.
Gracias porque me enseñaron lo que es el verdadero amor.
Gracias por el hijo de ese amor.
Gracias por la nietita que nos transformó la vida.
Gracias por el nietito que está por llegar que nos seguirá elevando nuestra existencia.
Gracias por la familia multiplicada y poblada de afectos.
Gracias por los amigos del alma, siempre junto a nosotros en toda circunstancia.
Gracias porque se nos enseñó a despreciar las miserias.
Gracias por tener hermanos en la fe que nos acompañan en el caminar.
Gracias a la vida, porque me ha dado tanto...

viernes, 30 de marzo de 2012

Un tsunami cargado de envidias...

Enfermos, con metástasis que les envenenan la sangre y el alma, contagian con eso que llevan adentro, tan potente como un tsunami cargado de envidias...

Pero además son naturalmente mediocres, peligrosos, mentirosos que te mienten sus verdaderos e insanos propósitos, cuando en realidad están estafando a quienes con buena fe les brindan oportunidades.

Un tsunami cargado de envidias para plasmar lamentables conductas, pero que desconocen algo vital y es que al final no pueden evitar las revelaciones que se constatan cuando actúa el prisma de la verdad que les quita la careta falsa con la que se cubren y aparentan, para poder verlos tal cual son, con todas sus maldades y malas intenciones.

Ellos mismos se excluyen de la contienda del convivir, y se cierran las puertas que generosamente les han abierto.

Damos gracias una vez más porque se nos ha permitido descubrirlos y por sobre todas las cosas, para tomar distancia del contagio de esos tsunamis envidiosos que con trampas arteras pretenden arrasar con mezquindad manifiesta, cuando les ha quedado demasiado grande el espacio que se les ofrecía con grandeza, la que por ser tal, hay veces que resulta ser demasiado confiada con esos ejemplares de nuestra especie a quienes hay que verlos, pero de lejos..., más allá de desear que el poder supremo les tienda una manita y enderecen el rumbo equivocado, por ellos mismos y en bien del colectivo que integran.

Esta es una historia tomada de la realidad en la que un inmigrante se abrió paso y espacio luego de un tiempo de estar radicado en España, luchando, esforzándose, multiplicándose, dando todo de sí con las habilidades logradas en su país de origen, que le permitieron instalarse como empresa y ser él, quien ofreció puestos de trabajo a españoles necesitados.

Una circunstancia que se dio al revés de lo que es habitual, pues lo común es que los inmigrantes lleguen en búsqueda de una oportunidad laboral que les permita vislumbrar las esperanzas que no pudieron mantener en sus terruños.

Pero se encontró, lo afirmo sin generalizar por supuesto, con alguna gente traicionera que no se merecía entrar por la puerta que les abrió, ni tampoco con el coraje de dar la cara al no poder dominar sus propias falsedades y cobardías, que luego quedaron en evidencia.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Con entrañas de misericordia...

Es común encontrarse en el cotidiano vivir, con gente propensa a dar consejos sin que se los pidan, adjudicándose gratuitamente el calificativo de tener esa facultad por encima de los demás, y tantas veces, sin saber ni comprender con quiénes están hablando y además, subestimando en situación ofensiva...

Yo no me creo más que nadie, pero por debajo tampoco, y me molesta mucho tener que soportar actitudes de algunos atrevidos que luego cuando se les hace saber que no es correcta su postura, no aguantan el vendaval de argumentos (por no decir otras tantas cosas)y como suele decirse, se "arrugan" dando marcha atrás pero dejando una amarga secuela de incomprensión e intolerancia.

Solamente con entrañas de misericordia, es posible dejarlos atrás o a un lado para que no entorpezcan ni tampoco prevalezcan con sus osadías.

Lo tengo claro. Hay situaciones que pueden resolverse, si contamos con la ayuda superior que es mucho más potente y luminosa que las que podemos encontrar en ciertas realidades humanas, que más vale no perder más tiempo con ellas.

Preparémonos entonces, al capitalizar todo cuanto nos va enseñando la vida, a discernir con quiénes debemos hacer nuestro caminar...

lunes, 26 de marzo de 2012

Forjar un mundo nuevo...

Más de una vez hemos afirmado que este mundo está mal planteado.
Reina la insultante alevosía, el interés más mezquino, la maldad más lacerante, la traicionera mentira, la usura más despiadada, la manipulación cómplice, las trampas mortales, y la telaraña envolvente y viscosa que atrapa a los desprevenidos para envenenarles el cuerpo y el alma para ser devorados, después, cuando la maldad de los malvados se apodera de sus vidas...
Solamente dejándonos iluminar el corazón, es posible detener esas lentas e indeteniblse heridas sangrantes que no coagulan, por las que se están perdiendo vidas y esperanzas en este mundo al revés.
No es posible dejar de luchar para frenar este atentado global que se le hace a la maravilla de la vida.
Nos tendrían que avergonzar los olvidos y la insensatez de la insensibilidad, cuando nos enfrentamos a esos mapas del mundo en los que la extrema pobreza, además, se manifiesta sobre tanta gente muriéndose en el más hondo desamparo.
Pero hay otro mundo poderoso muy atareado en otros objetivos, al que muy poco le interesa forjar un mundo nuevo...
No obstante, y damos gracias por ello, siempre habrá alguien empeñado en levantar su voz por una restauración imprescindible, por denunciar las injusticias, por condenar los olvidos, por calificar como se debe a los responsables y cómplices de tan enorme y brutal calamidad, haciendo algo para que esta escena del mundo se transforme y retornen las esperanzas sobre los más desprotegidos, puesto que en ellos y para ellos, encontraremos la verdad que tantos se empeñan en negar...

sábado, 24 de marzo de 2012

lunes, 12 de marzo de 2012

Hay que detener ese horror...

El caso de Siria es terrible, por ello hay que detener ese horror...
Rusia y China se empeñan en bloquear una salida definitiva del régimen despótico, tan macabro como otros que ya se han liquidado, en esa primavera árabe que despertó para liberar a pueblos oprimidos durante décadas.
Es una verdadera vergüenza lo que está ocurriendo, sin que la comunidad internacional encuentre una solución urgente ante las torturas y asesinatos que se difunden en vivo y en directo, por la extrema maldad enquistada en esos espacios de poder dictatoriales sin límites.
En el mundo hay muchas zonas conflictivas en las que se atenta contra la vida y la dignidad de los pueblos, con explotaciones aberrantes que los van matando poco a poco.
Hay que detener ese horror y no silenciarlo con las mordazas del desinterés y del miedo...
En condiciones extremas como las que se señalan, no es posible mirar de lejos esos dramas humanos y adoptar una postura prescindente sin caer en culpable complicidad.
No se nos ha dado la vida para pasar por ella jugando al juego fácil e inconducente con cartas insensibles, marcadas con signos de cobardía...