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sábado, 1 de agosto de 2009

Mercaderes en el templo...

De: "Mercaderes en el templo..."

Lo que ocurrió en España con la represión que sucedió a la victoria de las tropas franquistas fue desgarrador. Envilecidos de victoria y de poder se plantearon ir contra quienes no los apoyaron y según ellos los traicionaron. Y salieron a la búsqueda de los rojos, dándole certeza a cualquier denuncia, y matando a inocentes que iban mueriendo fusilados luego de juicios tan sumarísimos como despiadados.
Y eso no fue todo, también se hicieron presentes los "mercaderes en el templo...", con sus presencias despiadadas rindiéndole culto a la mezquindad de sus almas, para tener más aún de lo que ya demasiado tenían, para burlarse de los pobres, para que los mayorales tomen a sus mujeres y a sus hijas con la amenaza de que si no se entregaban a ellos sus maridos quedarían en la calle sin trabajo, para que los miserables sigan humillando a los necesitados...
Tanto reprimieron, que luego no sobrevino la libertad, lo que se estableció fue el libertinaje, y las nuevas generaciones quedaron prisioneras pero de otras dictaduras...

La América saqueada...

De: "Mercaderes en el templo..."

Adriano se dejaba llevar por la ruta terrestre, pero su mente estaba en los mares en ese momento, en las profundas alcancías repletas de oro y plata que aún estaban enterradas, hundidas en el fondo del fango submarino, aunque no todos los saqueos habían tenido como destino ese entierro...
Y era así, allí estaban en el barro algunos de los tesoros de la América saqueada en los tiempos de la conquista colonial, vaciadas sus riquezas que terminaban en el fondo de los mares por la piratería reinante en ese entonces, o porque así era castigada la impiedad del conquistador obsesionado en transferir riquezas a sus imperios, dejando pobreza, hambre, muerte y desolación en el nuevo mundo que conquistaba.
Hay una deuda histórica, que de alguna manera algún día se abrirá paso a través de los olvidos...